Carmen y su padre azotan a Mondego
A pesar de no contar con la confianza del receloso capitán pirata, Mondego es elegido para liderar una misión con escasas opciones de prosperar: facilitar al resto de la tripulación el acceso a la Fortaleza, obtener la información necesaria para perpetrar el robo de la recaudación de los impuestos locales y, de paso, poder liberar al viejo Espinosa, que fue lugarteniente del pirata Yáñez El Sanguinario. Sin embargo, el noble, que poco a poco va consiguiendo empatizar con Carmen Bocanegra, decide aprovechar la ocasión para escapar a Avilés en busca del paradero de Nuno Yáñez de Oliveira, padre de Esteban y antiguo pirata conocido como El Sanguinario que posee una parte del mapa del tesoro. Cuando los Bocanegra se enteran de que Mondego ha iniciado la búsqueda del botín por su cuenta, le aplican un castigo digno de su reputación.