El piso de los horrores de Málaga: una mujer vivía con 33 perros y nueve gatos rodeada de excrementos

La Policía Local de Málaga ha denunciado a una mujer que vivía con 33 perros y nueve gatos, rodeada de excrementos y unas terribles condiciones sanitarias
Los animales, que no estaban vacunados y no tenían chip, presentaban signos de desnutrición y abandono
Investigan a un hombre por un presunto delito de maltrato animal al rescatar 66 perros de su finca en Cañamero, Cáceres
Agentes del Grupo de Protección de la Naturaleza (Gruprona) de la Policía Local de Málaga han denunciado a una mujer de 53 años de edad como presunta autora de un delito de maltrato de animales prolongado en el tiempo, por omisión de alimentación y cuidados básicos y legales que se les deben dar a los animales de compañía. Tenía 33 perros (uno de ellos muerto) y nueve gatos sin microchip, muy delgados, con problemas de movilidad y en condiciones insalubres.
Tras reiteradas intervenciones desde 2019 en las que la implicada se negaba a colaborar o facilitar la entrada en su domicilio y varias peticiones formuladas a los juzgados por los Servicios Sociales Comunitarios (la última, en noviembre de 2024), a raíz de la petición presentada por el Ayuntamiento el 17 de septiembre de 2024 en base a una resolución del Servicio de Vigilancia Sanitario Ambiental para poder acceder al inmueble, un juzgado de lo Contencioso Administrativo de Málaga emitió un auto judicial el pasado 22 de febrero autorizando la entrada en el domicilio.
La autorización permitía comprobar las condiciones higiénico-sanitarias del mismo, con motivo de las denuncias del vecindario por insalubridad y mal olor en el inmueble y la presencia excesiva de animales sin control sanitario, ocasionando evidentes molestias y generando problemas de convivencia.
La mujer no permitía la entrada a los servicios municipales
Así, policías locales del Gruprona, del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) y de la Jefatura de Distrito Puerto de la Torre y Teatinos se personaron en la vivienda, ubicada en la barriada Cortijo Alto (distrito Teatinos), junto con una facultativa veterinaria municipal del Servicio de Vigilancia Sanitario Ambiental, miembros de los Servicios Sociales y Puerta Única y un equipo para la recogida de animales.
Tras varios intentos en los que la mujer no permitía la entrada a los servicios municipales a pesar de ser informada de las consecuencias de su negativa, fue necesario forzar la puerta. Acto seguido, se comprobó el deficiente estado de conservación y limpieza del inmueble, que carecía de agua corriente y luz, no contando tampoco con el mobiliario básico necesario.
Asimismo, se procedió a supervisar a los animales, contabilizándose un total de 33 perros, uno de los cuales se encontraba muerto, y nueve gatos, no estando ninguno de ellos registrado mediante microchip. Los agentes observaron que los perros estaban muy delgados y tenían las uñas muy largas, posiblemente debido a la falta de desgaste por no salir a la calle, presentando algunos de ellos alopecia, dificultad para mover su tercio trasero, roces y heridas.
Había evidencias de maltrato animal
Dado el estado que presentaban los animales, se procedió a la retirada temporal de los mismos al existir carencias significativas incompatibles con su bienestar y la garantía de sus derechos, siendo trasladados al Centro de Protección Animal Municipal (Cepam), donde algunos permanecen y otros han sido cedidos a diferentes entidades colaboradoras y particulares bajo la figura de cesión temporal o acogida.