Amputan los dedos de las manos y de los pies a una mujer por un fallo al tratar una hernia de hiato en Málaga

El SAS ha sido condenado al Hospital Costa del Sol a indemnizar con miles de euros a una mujer por mala praxis
Indemnizan a un niño al que perforaron el intestino en una colonoscopia en un hospital de Málaga
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha sido condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía a pagar 340.000 euros a una paciente en Málaga que tuvo que pasar por un largo procedimiento médico hasta que acabo con la amputación de varias partes de su cuerpo.
En septiembre de 2012, según ha confirmado el ‘Diario Hoy’, la mujer acudió al médico por problemas digestivos, que acabó con un diagnostico de una hernia de hiato de gran tamaño por la que los sanitarios decidieron ponerle un tratamiento farmacológico de más de un año por el que sus síntomas no desaparecieron y la mujer tuvo que acudir muchas veces más a la consulta.
Después de acudir numerosas veces a Urgencias del Hospital Costa del Sol por dolores y molestias, la paciente sufrió una perforación y estrangulación de la hernia que le llevó a desarrollar un cuadro de extrema gravedad y por la que tuvo que ser operada en noviembre de 2013. La mujer sufrió importantes secuelas después de la intervención quirúrgica, como la amputación de varios dedos y falanges de manos y pies, algo que condicionó su vida de manera permanente.
"Se produjo un error de diagnóstico"
Para el tribunal, la atención que recibió la mujer no fue la correcta, de hecho, concluyeron que se “produjo un error de diagnóstico y asignación de tratamiento médico, entendiendo que la cirugía no constituía necesariamente la mejor alternativa, ya que podía generar complicaciones y efectos adversos. La Administración ha considerado que la elección de una estrategia menos invasiva respondía a criterios médicos razonables y la estrangulación de la hernia obedeció a la propia evolución de la patología.
La aseguradora del hospital ha cuestionado la cuantía de la indemnización, defendiendo que el importe debía reducirse porque una eventual intervención quirúrgica programada también había generado días de hospitalización y posibles secuelas. Además, sostienen que parte de los daños morales ya estaban incluidos en la valoración de las lesiones permanentes.
