La Fiscalía de Málaga investiga si el Hospital de la Axarquía habría utilizado reactivos caducados en sus analíticas

La dirección del centro hospitalario no reaccionó ante las denuncias del sindicato CSIF y dos mandos señalados se han querellado contra la representación de los trabajadores
Los médicos del Hospital Costa del Sol denuncian continuas caídas informáticas que comprometen la asistencia sanitaria
La Fiscalía de Málaga ha iniciado diligencias para esclarecer si el laboratorio del Hospital de la Axarquía, en Vélez-Málaga, empleó reactivos caducados en la realización de análisis clínicos. La actuación del ministerio público responde a una denuncia presentada por el sindicato CSIF, que sostiene que esta práctica habría sido “habitual” y podría comprometer la fiabilidad de los resultados entregados a miles de pacientes. El organismo ya ha solicitado información al centro sanitario y estudia si los hechos pudieran ser constitutivos de delito o, por el contrario, deben archivarse.
La denuncia, registrada en marzo, incluye decenas de fotografías de reactivos con fechas de caducidad vencidas, más de un centenar de imágenes sobre métodos para forzar el funcionamiento de las máquinas y alrededor de 3.000 mensajes de WhatsApp entre trabajadores del laboratorio, según informa el diario El País, ampliando noticias previas de El Diario.
Se habría forzado a la maquinaria a aceptar los reactivos caducados
También incorpora testimonios de al menos una decena de técnicos que han trabajado en el centro en los últimos años. Según la versión sindical, las máquinas detectaban que los reactivos no ofrecían garantías, pero aun así se utilizaban. CSIF afirma haber documentado etiquetas falseadas colocadas sobre botes antiguos y envases rellenados con restos, lo que impediría rastrear el origen de cualquier incidencia. A su juicio, estas prácticas se aplicarían desde 2020 y responderían a un criterio “economicista llevado al límite”.
El sindicato asegura que el uso de reactivos caducados puede generar errores en la detección de enfermedades y en la orientación de tratamientos, comprometiendo la seguridad de los pacientes. Por ello, expuso el caso ante la dirección del hospital en tres reuniones celebradas entre enero y febrero, en las que pidió una investigación interna y la separación temporal de dos cargos intermedios que supuestamente autorizaban estos procedimientos.
La gerencia abrió una revisión interna, pero la cerró sin consecuencias, lo que incrementó la preocupación de CSIF y motivó su decisión de acudir a la Fiscalía. Paralelamente, los dos mandos señalados han presentado una querella contra tres delegados sindicales y contra el propio sindicato.
La Junta de Andalucía afirma haber remitido ya la documentación solicitada por el ministerio público y evita ofrecer más detalles al tratarse de un proceso judicial en curso.
El asunto se suma a otro reciente en el Hospital Clínico Virgen de la Victoria, donde una contaminación en la maquinaria provocó 400 falsos positivos en pruebas de sangre oculta en heces, un episodio que la administración calificó como una incidencia técnica puntual.
