Las historias de las víctimas mortales del incendio de Los Gallardos, Almería
La Guardia Civil ya tiene el perfil de ADN de los 12 cuerpos y el proceso avanza con las muestras biológicas de familiares
El emocionante rescate de las mascotas atrapadas en el incendio de Los Gallardos, Almería: buscan a más animales desaparecidos
AlmeríaEl Tribunal de Instancia de Vera, que investiga el incendio de Los Gallardos, ha logrado identificar nueve de los 12 cadáveres encontrados entre el hollín, según informa 'El Correo'. El análisis genético está siendo el único método que pueden usar para identificar los cuerpos.
La Guardia Civil ya tiene el perfil de ADN de los 12 cuerpos y el proceso avanza con las muestras biológicas de familiares que han facilitado los consulados de los países afectados. Los agentes, que contaban con 10 denuncias por desaparición, ya están notificando los fallecimientos de forma presencial a las familias de las víctimas.
Entre los fallecidos hay cuatro hombres y cinco mujeres, todos mayores de edad. Entre los cadáveres ya identificados hay cuatro de nacionalidad británica, tres belgas, una francesa y un español. Además, una mujer de 93 años y de nacionalidad británica murió en el hospital por las heridas provocadas por las llamas en el 20% de su cuerpo.
El incendio de Los Gallardos, en Almería, ha arrasado ya unas 7.000 hectáreas, según las primeras estimaciones de los servicios de extinción.
Algunas de las víctimas del incendio de Los Gallardos
Stanislas Verdonckt
Este hombre de 63 años, vivía en Bédar y su casa estaba en El Curato. "Era un hombre inteligente y analítico, fotógrafo y excursionista experimentado que conocía perfectamente la orografía de la sierra de Bédar y la almeriense", recuerda su hijo Thomas-Wolf Verdonckt, virólogo.
Verdonckt era un amante de la fotografía en blanco y negro. Tenía una página web y una cuenta de Instagram donde mostraba su trabajo. Le encantaba enseñar su forma particular de ver el mundo a través del blanco y negro.
Stéphanie Navarro
Stéphanie Navarro vivía en Bédar porque su marido Jérôme tenía antecedentes familiares en el pueblo. La pareja viajaba año tras años desde la Provenza francesa para disfrutar de esta zona. Trabajaba como profesora de Matemáticas en el colegio María Rivier, un gran centro educativo religioso ubicado en Sorgues.
Navarro era muy querida entre sus alumnos, quienes la describen como "gentil y profesional". Cuando ella vio las llamas, su esposo le pidió que abandonase la vivienda pero una bola de fuego la engulló sin posibilidad de escapar. Su marido le explicó a 'TF1' que nadie les avisó del incendio.
Pete Gillam
La vida de Pete Gillam siempre estuvo ligada a la de su mujer Fran, con quien estuvo hasta su último suspiro. Siempre cuidaba a sus hijos con un gran cariño y sus fotos en redes sociales muestran que vivir en España siempre le hizo feliz. Era un abuelo entregado, le encantaba disfrutar del sol y de las vacaciones y sus nietos eran su mayor orgullo.
Pete y Fran no se separaron durante el incendio y ambos fallecieron juntos. Sus hijos sufrieron un gran dolor durante aquel jueves en el que el incendio se desató y acabó con sus vidas. Ellos vivieron horas de angustia durante esa búsqueda desesperada por encontrarlos con vida.
Fran Gillam tenía una gran pasión: Bédar. Le encantaba compartir imágenes de los rincones que encontraba en esta zona. Aunque también tenía un profundo amor por el mar, una escena que podía ver desde su apartamento de Pozo del Esparto. Su vida estuvo ligada a la belleza y a la luz de los paisajes y a la pintura.
Gillam tenía una gran sensibilidad para capturar la esencia de los paisajes coloridos de Bédar. La Guardia Civil le comunicó ayer a sus hijos la triste noticia a sus hijos su trágico fallecimiento.
Annette Kilgore
Annette Kilgore, de 69 años, y su marido Malcolm Timbrell se establecieron en Bédar para disfrutar de su jubilación. Pero el incendio convirtió su sueño cumplido en una auténtica pesadilla. Las llamas cercaron su casa casi sin avisar y sorprendieron a la pareja justo cuando el fuego coronaba la colina que lindaba con su vivienda. El primer instinto de ambos fue huir en medio del pánico y el humo asfixiante.
Pero, en medio de la huida, se detuvieron en seco porque no podían dejar atrás a sus gatos. En poco más de un segundo, decidieron dar la vuelta y regresar para rescatar a sus mascotas. Malcolm logró recoger a los animales y refugiarse a contrarreloj en el interior de su coche, que se convirtió en un escudo contra las altas temperaturas y le salvó la vida. Pero Annette no tuvo la misma suerte y perdió la vida antes de poder ponerse a salvo.
Malcolm, roto de dolor, reflexionó sobre lo ocurro en la televisión pública británica: "Si hubiéramos hecho lo sensato y hubiéramos ido en la otra dirección dejando morir a nuestros gatos, ambos estaríamos vivos". La historia de esta pareja en España comenzó a través de la pantalla, gracias al popular programa 'A place in the sun', emitido en el canal británico Channel 4. Al enamorarse de los paisajes de Bédar, decidieron empaquetar sus vidas y mudarse allí sin saber que sería el escenario de un fatal desenlace.
Pedro Rodríguez
Pedro Rodríguez dedicó su vida a la minería. Era muy querido en la localidad y vivía en El Curato, una urbanización aislada de Bédar. Murió tras quedarse atrapado por las llamas mientras intentaba huir con su coche. Paradójicamente, su casa se salvó del incendio.
Tenía un gran vínculo con sus vecinos y por eso, durante el incendio, decidió coordinar una huida y escapar del peligro junto a otros residentes de El Curato. Entre ellos se encontraba el ciudadano belga Stanislas, que también falleció. Rodríguez tenía una respetada trayectoria de casi cinco décadas en el sector de la minería nacional e internacional.
Tras licenciarse en Ciencias Geológicas en 1976, sus primeros pasos como geólogo tuvieron lugar en las cercanas explotaciones mineras de la Región de Murcia, y posteriormente impulsó proyectos en Mazarrón y Cabo de Gata. Más adelante ejerció cargos de alta responsabilidad como director de Ormonde en el norte de África y, de manera muy destacada entre 2012 y 2016, estuvo al frente de la empresa navarra Geoalcali dirigiendo el proyecto de potasa de Mina Muga.
Ana Sims
Ana Sims era de Nebraska pero decidió irse a vivir a España junto a su marido Pedro Rodríguez, que también falleció en el incendio. Dejó su carrera profesional como fotógrafa en su país natal para establecerse en nuestro país. El matrimonio era muy conocido en la zona y los vecinos los describían como personas muy involucradas y activas en la vida social y cultural de la zona.
Su familia llevaba días intentando localizar al matrimonio pero el desenlace de la búsqueda llegó tras el hallazgo de su coche completamente calcinado cerca de la casa.