Una venganza sentimental en el foco de la Guardia Civil en la muerte del concejal de Llanes

La Guardia Civil está centrada en el móvil sentimental. Concretamente buscan a un hombre de fuera de Llanes que habría actuado por venganza. Los investigadores han llegado a esa conclusión después analizar con lupa el entorno del concejal, el personal y el del ayuntamiento. Además de investigar las relaciones personales de Ardines, tienen un ADN que podrían pertenecer a su asesino, hallado en el lugar del crimen. Creen además que actuó solo.
Javier Ardines estaba casado desde hacía 23 años y tenía dos hijos. Su asesino había estudiado sus rutinas y le esperó a las 6 de la mañana en mitad de un camino. Puso tres vallas para obligarle a bajar del coche a quitarlas, y le atacó por detrás. Ardines fue agarrado del cuello con el antebrazo de un hombre fuerte porque le dejó unas marcas muy características, según la autopsia. Fue golpeado fuertemente en la cabeza al tiempo que moría asfixiado.
