Los robots ya son parte del paisaje humano: China marca el paso en la fabricación de robots humanoides cada vez más perfectos
China muestra su nuevo robot humanoide el Unitree G1, el primero en el mundo en soportar temperaturas de -47ºC
El experto en Tecnología, Enrique Dans asegura que 2026 será el año de los robots humanoides más perfectos y con precios más accesibles
El futuro que hemos soñado durante décadas y que hemos imaginado, en las películas de ciencia ficción, ya está aquí. La robótica avanza cada vez más y a un ritmo vertiginoso, con resultados que ya están delante de nuestros ojos. China ha presentado el Unitree G1, el primero en el mundo en realizar un paseo polar a -47ºC a pleno funcionamiento. El periodista Sergio García con la información en vídeo.
La robótica en China es un hecho palpable: por primera vez en la historia han logrado que un androide camine de forma autónoma a una temperatura de casi 50 grados bajo cero. El Unitree G1 marca un paso clave para el desarrollo de robots capaces de operar en climas extremos sin que su rendimiento se vea afectado.
Además, de que abre a nuevas posibilidades para la exploración, el rescate y la investigación científica en lugares un hostiles o inaccesibles para los seres humanos. El último ingenio robótico chino demostró sus habilidades para funcionar a pleno rendimiento y después de su caminata por el hielo, unos 130.000 pasos, trazó en la nieve el logo de los Juegos Olímpicos de Invierno para dar la bienvenida a la competición.
De Electro, en 1939 a los robots humanoides de 2026
Los robots, sin embargo, llevan con nosotros décadas. En 1939, conocimos a Electro; un robot que medía dos metros y pesaba más de 115 kilos. Fue el primer robot humanoide de la historia, capaz de andar y hasta de fumar. Casi 90 años más tarde, los robots ya no solo tienen nuestra forma, sino que se comportan de la misma manera y la tendencia es que su diseño avance hacía robots humanoides.
La lógica indica cómo será el desarrollo de estas máquinas, cuyo nombre 'Robot' inventó el escritor Karel Capek y fue el primero en imaginar que nos iban a ayudar. Los robots humanoides juegan con ventaja porque se parecen a nosotros por lo que se ganan nuestra confianza, son fáciles de usar y "no necesitan que los programes para que hagan todo lo que tú digas, sino que aprenden cuando ven", asegura el profesor de Tecnología de la IE University, Enrique Dans.
Los robots que ya se están fabricando pueden experimentar el mundo, lo tocan e interactúan con él gracias a dispositivos que 'copian' nuestros sentidos. Son capaces de cocinar, suben y bajan las escaleras, corren, saltan y algunos hasta bailan mejor que algunos de nosotros.
Los robots humanoides llegan a 2026, más perfectos con precios cada vez más accesibles
Sus gestos se han ido perfeccionando y sus movimientos son cada vez más fluidos al punto que en ocasiones tenemos que revelar qué hay debajo de sus ropas para tener la certeza de que son máquinas y no seres humanos.
"La progresión lógica es que este año 2026 ya podamos tener robots en una casa, aprendiendo tareas en función de lo que ven o de la programación que tengan", dice el experto. Científicos en China han creado uno que funciona con 25 micromotores, que le permiten realizar gestos faciales, como parpadear, mover los ojos, las cejas y los labios.
El experto, Enrique Dans, habla e que cada vez los "robots son mucho más blanditos, menos intimidatorios, más suaves, etc", pero la inteligencia artificial, sin brazos y sin piernas, también está provocando despidos masivos en empresas. "Ha provocado una disrupción muy fuerte" en el mercado laboral, sobre todo en los "que se llaman los trabajos de cuello blanco, gente que trabaja con un teclado, que no se manchan las manos", admite Dans.
Ahora con los robots, la lista de puestos amenazados aumenta porque la robótica empieza a sustituir a lo que se llama el trabajo eco y azul, es decir, el que trabaja con sus manos. En las fábricas y plantas de montaje son una realidad desde hace años, pero la robótica unida a la IA hace tambalear el trabajo de los programadores informáticos, creadores de contenido, traductores, entre otros.
La empresa de Elon Musk ha visto el horizonte y ha dejado de lado su buque insignia, los vehículos Tesla para reforzar su apuesta por los robots. Los precios han bajado y en los últimos años son más razonables. Siempre para bolsillos privilegiados, pero comprar un robot para tareas domésticas se puede adquirir por una suma que ronda los 20.000 euros. El futuro parece que ya nos dice: pon un robot en tu vida.