Un día en el CIMA: así son las exigentes pruebas médicas y físicas clave para soportar un viaje espacial
El Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial del Ejército del Aire es el único de España que prepara a astronautas y turistas espaciales
Captan una brillante bola de fuego a 108.000 kilómetros por hora cerca del observatorio astronómico de Calar Alto, Almería
Viajar al espacio requiere la superación de una serie de pruebas físicas y complicadas que en España solo se llevan a cabo en el Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial del Ejército del Aire y del Espacio. Un equipo de Informativos Telecinco ha experimentado algunas de esas pruebas a las que se someten los astronautas y quienes se aventuran al turismo espacial.
Se trata de preparar el cuerpo para situaciones límite, como saber detectar la falta de oxígeno, entrenar la desorientación espacial o bajo el agua. Antes de esas pruebas, es necesario un análisis de sangre, un electrocardiograma y entrevistas médicas.
Para la prueba de la hipoxia se realizó un test. "Cálculo y memoria para que la persona sea capaz de enterarse en qué momento empiezan a disminuir esas capacidades", apunta a Informativos Telecinco Alexander Rodríguez, teniente médico del CIMA. Cuesta concentrarse, la vista se vuelve borrosa, aumenta el ritmo cardiaco. La concentración de oxígeno se ha reducido al 68%, momento de parar.
"Los astronautas hacen un entrenamiento muy parecido al que hacemos para el personal de vuelo militar"
"Los astronautas hacen un entrenamiento muy parecido al que hacemos para el personal de vuelo militar", señala Beatriz Puente, coronel y directora del CIMA. El movimiento puede engañar a los sentidos y afecta al equilibrio, por ello también entrenan la desorientación espacial.
"Todo va a suceder dentro de tu cabeza, vale, ese es el peligro de la desorientación espacial, que hay veces que creemos que está sucediendo algo que no es real", sostiene Manuel Carnicero, cabo primero del CIMA.
La desorientación se practica bajo el agua. "Todo entrenamiento se hace a oscuras, damos unas gafas y están a oscuras totalmente, no ven nada", cuenta Raquel Seco, soldado del CIMA. Y es que la medicina aeroespacial avanza al ritmo que lo hace la tecnología. "La tecnología nos permite volver a la luna y permanecer en ella durante tiempo, nos tenemos que adaptar a eso", concluye Beatriz Puente.