Desaparecidos

La familia de Rosalía Cáceres cuestiona la hipótesis del accidente tras una nueva búsqueda fallida casi seis años después

Rosalía Cáceres
El misterio de Rosalía Cáceres persiste en Bohonal de Ibor tras una nueva búsqueda sin resultados. RRSS
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Este viernes se ha llevado a cabo un amplio dispositivo de búsqueda en la localidad de Bohonal de Ibor (Cáceres) para intentar localizar a Rosalía Cáceres Gómez, la mujer que desapareció tras salir a dar un paseo el 25 de mayo de 2020, hace casi seis años. La Guardia Civil ha vuelto a rastrear con drones y perros el kilómetro 3,300 de la carretera CC-411, zona por donde solía caminar, insistiendo en la hipótesis de un accidente fortuito.

Sin embargo, para sus allegados, el hecho de que no haya aparecido ni un solo objeto personal en un área acotada de apenas nueve kilómetros cuadrados aumenta más las incógnitas. Todas las hipótesis están abiertas, incluida la de la posible intervención de una tercera persona. La familia, de hecho, pide la intervención de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que ha sido clave para la resolución del caso de Francisca Cadenas, también en Extremadura.

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La desaparición de Rosalía, que entonces tenía 74 años, presenta una cronología que la familia define como incompatible para un extravío accidental. La mujer salió por la mañana a comprar pan y a realizar su caminata diaria hasta el embalse de Valdecañas. Portaba un teléfono con el que mantenía contacto con sus hijos. Sobre las 13:55 horas, le comentó a uno de sus hijos que ya estaba de regreso. Sin embargo, minutos después, pasadas las 14:00 horas, ya no había rastro de ella. Desde entonces, SOS Desaparecidos y el Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES) mantienen alertas vigentes.

Cartel del CNDES por la desaparición de Rosalía Cáceres
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El agotamiento de la vía terrestre y el factor humano

El operativo de este viernes ha movilizado a unidades de élite como el GREIM y el Servicio Cinológico, especializado en restos biológicos, centrándose en el paraje de El Pibor, una zona de cazadores marcada por barrancos y precipicios, informan medios locales como 'El Periódico de Extremadura'. Pese al despliegue de drones de los equipos Pegaso, la familia considera que la búsqueda sobre el terreno está "agotada" y que los esfuerzos actuales son insuficientes si no se cambia el enfoque de la investigación.

Argumentan que Rosalía era una persona responsable, sin demencia, y que conocía perfectamente el terreno, por lo que resulta inverosímil que se adentrara voluntariamente en una zona escarpada y en dirección contraria al municipio. Además, se trata de una zona cercada y bajo supervisión ganadera, por lo que resultaría extraño no haber visto ninguna de sus pertenencias en todo este tiempo.

Zona donde se ha buscado a Rosalía Cáceres

Diversas fuentes, como 'El Español', señalan que en el sumario del caso figuran personas que fueron investigadas en su momento y cuyas declaraciones podrían presentar fisuras, aunque por ahora no hay novedades en este sentido. Los familiares insisten en que el caso ha llegado a un punto de no retorno donde la única solución es un cambio radical en la metodología.

El espejo de Francisca Cadenas y la petición de la UCO

La comparación con los casos de Francisca Cadenas y Manuela Chavero planea con fuerza sobre Bohonal de Ibor, dada la similitud en la rapidez con la que las víctimas desaparecieron en trayectos cortos y conocidos.

La familia de Rosalía reclama que la UCO asuma el mando de las pesquisas, tal y como ocurrió en los citados casos extremeños, para revisar las declaraciones y contrastar de nuevo los testimonios recogidos en 2020.

Batida de búsqueda de Rosalía Cáceres, desaparecida en 2020

Esta demanda de más medios especializados se verá reflejada en la movilización social prevista para el próximo 23 de mayo en la plaza del municipio. La concentración y la marcha posterior no solo pretenden recordar a Rosalía, sino presionar para que la justicia explore las vías que podrían haberse investigado en mayor profundidad. La esperanza de los cinco hijos de Rosalía reside en que la presión por el sexto aniversario y el paralelismo con otros casos mediáticos obliguen a las autoridades a replantear el caso.