La NASA valora la misión de la Artemis II y la resistencia del escudo térmico de la Orión: "Funcionó sin que se detectaran anomalías"

Los expertos de la Agencia estadounidense ya analizan al detalle el rendimiento de los sistemas de la nave espacial
La nave Orion, una bola de fuego a 2.760 ºC: así se vivió el momento más peligroso de Artemis II en su vuelta a la Tierra
La misión Artemis II de la NASA ha seguido la planificación prevista por los ingenieros. Todo "funcionó sin que se detectaran anomalías, según lo previsto". El vuelo con los cuatro astronautas marcó el inicio de una nueva era de exploración, para la tercera expedición Artemis en 2027 y la vuelta a la superficie lunar, sin perder el objetivo de llegar a Marte. Los expertos de la Agencia estadounidense ya han comenzado a analizar al detalle el rendimiento de los sistemas de la nave espacial Orion, su escudo térmico que protegió a la tripulación en su regreso a la Tierra.
El único problema que sufrió la expedición de la Artemis II fue con los desajustes en el funcionamiento del inodoro de la Orion, que sufrió la obstrucción de una válvula, responsable de verter la orina al Espacio, pero a parte de ese incidente que resolvió la astronauta Christina Koch, la misión se desarrolló según el esquema organizado por la NASA.
La Artemis II, batió el récord de la mayor distancia recorrida desde la Tierra y la nave Orión superó los 406.000 kilómetros de distancia, alrededor de la Luna, llevando a los astronautas más lejos que cualquier otro humano en la historia. La nave espacial Orion reingresó con éxito a la atmósfera terrestre y amerizó frente a la costa de San Diego el 10 de abril con la tripulación sana y salva protegidas por el sistema de protección térmica de Orion mientras viajaban a casi 35 veces la velocidad del sonido durante el reingreso.
El escudo térmico de la nave Orión resistió
Ahora los técnicos de la NASA realizan las inspecciones del sistema y están satisfechos porque han confirmado su correcto funcionamiento, sin que se detectaran anomalías. Las imágenes tomadas por buzos del escudo térmico de la nave espacial tras el amerizaje y otras inspecciones posteriores en el buque de recuperación, han mostrado la consistencia en su rendimiento, acorde con todas las pruebas en tierra realizadas.
El escudo térmico fabricado a partir de pequeñas losetas cerámicas que cubren la parte trasera del módulo de tripulación también funcionaron y resistieron la reentrada, uno de los procesos más arriesgados. La cinta térmica reflectante, que se espera que se queme durante la reentrada, aún permanece en varios puntos. Esta cinta reflectante se utiliza para ayudar a controlar la temperatura del vehículo espacial y solo cumple la función de protección térmica durante la reentrada.
La cápsula Orion amerizó con precisión, a solo 4,7 kilómetros del lugar previsto para el aterrizaje y las evaluaciones iniciales han revelado que la velocidad de la interfaz de entrada se encontraba dentro de los 1,6 kilómetros por hora de las predicciones.
Los científicos ya organizan la próxima misión Artemis III para el próximo año, aunque técnicamente parece que tienen todo bajo control, tendrán que considerar que el presidente Donald Trump pretende reducir la financiación de la Agencia Espacial pública. El republicano ha dejado claro que el programa Artemis es una prioridad absoluta en el contexto de una carrera espacial con China, pero la propuesta presupuestaria del presidente, incluye un recorte del presupuesto científico de la NASA en casi un 50 %.
