El cero eléctrico paralizó durante horas infraestructuras críticas y servicios básicos, causando incertidumbre y caos
El metro de Barcelona refuerza la seguridad en el aniversario del apagón nacional: para evitar evacuaciones por las vías
Hoy, 28 de abril, se cumple un año del apagón sin precedentes que dejó a España sin electricidad. Fue un cero eléctrico que paralizó durante horas infraestructuras críticas y servicios básicos, pero un año después, tras el caos que originó, seguimos sin conocer las causas exactas que lo provocaron.
La situación, insólita y difícil de olvidar, hizo que los semáforos dejaran de funcionar y las carreteras quedasen sin su control. Sin Internet, sin luz en los comercios, con el metro paralizado, sin cualquier cosa dependiente de electricidad funcionando… muchos recurrieron entonces a los transistores para tratar de entender qué estaba pasando. Todo mientras ahora, en el aniversario, entidades como el Banco de España nos recuerdan la importancia del dinero en efectivo, mientras continúa el cruce de acusaciones entra la operadora, Red Eléctrica, y el resto de las empresas, todavía sin un culpable claro.
El apagón del 28 de abril de 2025
Aquel 28 de Abril de 2025, a las 12:33 de la mañana, la península ibérica quedó ‘fundida a negro’; desconectada de la red eléctrica en medio de la incredulidad y la incertidumbre ciudadana. Entonces, lo que siempre funcionaba dejó de hacerlo, con las ciudades envueltas por un caos que sacudió al mismo tiempo a conductores y peatones.
Sin luz y sin comunicaciones, muchos quedaron atrapados en infraestructuras como ascensores, desconectados completamente de cualquier pista sobre lo que estaba ocurriendo.
En esa situación, con las calles vivas y la gente lanzándose a ellas, se buscaron las respuestas, algunas todavía hoy sin resolver, entre incógnitas.
¿Qué causó el ‘gran apagón’?
“Es mejor no especular, ya sabremos las causas, no descartamos ninguna hipótesis”, dijo Pedro Sánchez en aquel entonces, pero un año después se sigue ahondando en qué es lo que llevó a España al cero energético entre cruces de acusaciones.
“Red Eléctrica operó el sistema eléctrico dando cumplimiento a la normativa que es de aplicación, asegurando que se cumplían los criterios de seguridad”, señala Eduardo Prieto, director de servicios a la operación de red eléctrica, en un documental en el que se autoexime de responsabilidades una vez más, apuntando al resto de compañías.
“Uno de los ejecutivos de estas empresas, de una de las más grandes, comentó y señaló una planta de propiedad de su empresa, específica, que comentó que ya se estaba hablando de esa planta como origen del apagón”, señala Beatriz Corredor, presidenta de Redeia.
Un año después, tanto Red Eléctrica como como otras empresas del sector, tendrán que lidiar con los expedientes sancionadores pendientes de resolución.
Gobierno y comunidades autónomas toman medidas ante escenarios de emergencia
Aquel 28 de abril de 2025, no fue hasta la madrugada cuando se recuperó el sistema casi en su totalidad. Ahora, tras lo ocurrido, Gobierno y comunidades autónomas están tomando medidas. Solo en Cataluña, ese día, 400.000 personas se quedaron sin agua. Por eso, la Generalitat prepara un plan para escenarios de emergencia que incluye, entre otros, la instalación de placas fotovoltaicas en instalaciones hídricas para que las bombas que transportan el agua puedan seguir funcionando en situaciones de emergencia, aunque con menos presión. También pretenden aumentar las reservas de combustible para que los sectores críticos se puedan seguir abasteciendo en esos momentos, y es que aquel día, por ejemplo, en Barcelona, el 20% de los trenes de metro, el medio de transporte más utilizado en la ciudad, se quedaron parados en mitad de los túneles. Así, 3.000 personas tuvieron que ser rescatadas alumbrándose únicamente con la luz de sus móviles.
A ese respecto, ahora también se van a implementar medidas en el Metro: ya se ha reforzado la señalización, se han comprado sillas y camillas para rescatar a personas con movilidad reducida, pero hay medidas más ambiciosas como la instalación de generadores, que ayudarían a los trenes a recorrer esos últimos metros, o que también abastecerían la megafonía o los centros de control. Además, los nuevos convoyes irán equipados de baterías para poder recorrer esos últimos metros hasta los andenes en caso de emergencia.

