Robots que bailan, obedecen y deciden: el experto Jon Hernández explica cómo avanza la inteligencia artificial y su futuro
Jon Hernández es uno de los principales divulgadores de inteligencia artificial en España
Gran parte de las nuevas tecnologías ya están disponible en el mercado chino a precios asequibles
En Informativos Telecinco hemos conocido la experiencia de Jon Hernández, uno de los principales divulgadores de inteligencia artificial en España, durante su visita a China.
Allí, Jon ha tenido acceso a los conocidos robots de la compañía Unitree, los mismos que se hicieron virales tras bailar durante las celebraciones del Año Nuevo chino. Aunque esas coreografías están previamente programadas, estos robots también interactúan de forma espontánea. Ante una simple orden verbal como saludar, el robot comprende la petición y la ejecuta en tiempo real gracias a la inteligencia artificial. “Esto demuestra que el cerebro puede controlar el cuerpo”, explica Hernández.
Durante la visita, el divulgador también prueba otras capacidades: juega con los robots, interactúa con los modelos cuadrúpedos —los llamados “perros robot”— e incluso se sube sobre ellos, mostrando su estabilidad y fuerza. El avance tecnológico plantea preguntas inevitables sobre su posible uso militar, aunque Hernández descarta escenarios de ciencia ficción: no ve guerras protagonizadas por ejércitos de robots al estilo Terminator.
El gran reto: combinar el desarrollo de la inteligencia artificial y los límites necesarios
Más allá de la robótica, el viaje sirve para asomarse a un ecosistema tecnológico mucho más amplio. Jon nos muestra las últimas innovaciones en tabletas, móviles y gafas inteligentes, dispositivos que anticipan oficinas sin ordenadores tradicionales. También enseña robots mascota, cuyas reacciones no están preprogramadas, juguetes con inteligencia artificial, aplicaciones educativas para escuelas, gafas inteligentes y exoesqueletos diseñados para mejorar la movilidad.
Según explica, gran parte de esta tecnología ya está disponible en el mercado chino a precios asequibles. Sin embargo, el avance no está exento de desafíos. El gran reto, concluye, será encontrar el equilibrio entre el desarrollo de la inteligencia artificial y los límites necesarios para garantizar su uso responsable, combinando innovación tecnológica con libertad y control humano.