Una tormenta geomagnética cubrirá parte del cielo de Nueva York, Chicago y Gran Bretaña con una aurora boreal

Se trata de a una onda hecha de radiación y viento solar que se desprende del Sol en el periodo llamado de máxima actividad solar. Es lo que opina la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). De la noticia ya se han hecho eco medios tan relevantes como The Insider o Express.
Los expertos consideran que las condiciones son muy favorables en estos momentos para que este fenómeno se produzca ya que la llamarada solar del pasado miércoles, que interrumpió a algunos operadores de radio en Europa y África, según informó CNET duró más de una hora. Según el gráfico de la NOAA, algunas partes de los estados como Illinois, Michigan, Nueva York y Pennsylvania podrían ver las luces. Algunas zonas del norte de Gran Bretaña también podrían ver la aurora boreal.
Todas esas partículas que chocan con el campo magnético de la Tierra podrían aumentar el alcance y la intensidad de la aurora, también conocida como luces del norte y del sur. Las auroras son causadas por partículas del sol que fluyen constantemente hacia nuestro planeta, pero una CME ofrece una ayuda extra grande que realmente puede amplificarlas. En América del Norte, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica predice que la aurora boreal podría ser visible hasta el sur de Nueva York y Chicago el sábado, probablemente en las primeras horas de la mañana.
En 1859 se produjo en Carrington una aurora visible en casi en todo el mundo que causó que los cables del telégrafo se incendiaran. Dada nuestra dependencia cada vez mayor en las comunicaciones de base electromagnética en la actualidad, la repetición de tal evento podría devastar gran parte de las infraestructura. El destello de esta semana y la CME son una indicación potencial de que el sol se está volviendo un poco más activo después de haber pasado la mayoría de 2018 y 2019 sin una sola mancha visible en su superficie.
La Tierra está en línea con la erupción solar y nuestro planeta está programado para ser golpeado por la tormenta solar el sábado 23 de marzo. La poderosa tormenta ha sido clasificada como un G-2, es decir, que puede afectar a las comunicaciones por radio.