Música

¿De dónde cogió Joy Division su icónica portada?

'Unknown Pleasures' de Joy Division
Detalle de la portada de 'Unknown Pleasures'. Joy Division
Compartir

En la era digital las portadas de los discos han quedado reducidas a miniaturas recuadradas en la plataforma de turno, pero hubo un tiempo en el que lograban escapar de los límites del vinilo o el CD para alzarse como verdaderos iconos culturales, grabándose en la memoria colectiva y resonando en distintas generaciones.

El paso de cebra de 'Abbey Road', el plátano de 'The Velvet Underground & Nico', el bebé sumergido de 'Nevermind' o las ondas blancas sobre fondo negro de 'Unknown Pleasures' de Joy Division. La cubierta del debut del cuarteto británico, tan sobria como enigmática, ha sido reproducida en infinidad de camisetas, posters, objetos y tatuajes, convirtiéndose en un símbolo reconocible incluso para quienes jamás han escuchado el álbum.

PUEDE INTERESARTE

Y eso que no hablamos de un álbum precisamente menor, sino uno de los más influyentes de todos los tiempos, el que definió el sonido post-punk y sentó las bases para géneros como el rock gótico y el indie rock, con su aura minimalista, oscura y melancólica en conjunción con las letras de Ian Curtis que hablaban de alienación, desesperación y fragilidad emocional. No es de extrañar que semejante disco viniese empaquetado con un artwork que parecía una representación visual de las emociones crudas y los altibajos que contenía en sus surcos.

PSR B1919+21

Lo curioso es que el célebre gráfico de ondas pulsantes que aparece en la portada no fue concebido originalmente como una obra artística ni como un diseño musical, sino que tiene un origen más científico. Fue Bernard Sumner, uno de los miembros de la banda, quien se encontró la imagen original ojeando la Cambridge Encyclopedia of Astronomy y se la llevó al diseñador gráfico Peter Saville para decirle "esto es lo que queremos".

PUEDE INTERESARTE
Ian Curtis

Esa imagen representa las primeras señales de radio detectadas de un púlsar, es decir, una estrella de neutrones que gira muy rápido y emite haces de radiación electromagnética, y muestra cómo varían su intensidad a lo largo del tiempo. Concretamente se trata del púlsar PSR B1919+21, descubierto en 1967. En la versión original del gráfico, las líneas eran negras sobre un fondo blanco. Al verla, Saville quedó cautivado por su simplicidad y poder visual, pero decidió invertir los colores para lograr un impacto visual más dramático, una elección clave que aportó misterio y una fuerte carga estética que encajaba perfectamente con el tono sombrío de la banda. De hecho, las ondas funcionan como metáfora visual del sonido de Joy Division: repetitivo, hipnótico, tenso y melancólico.

Fundido en negro

Otra de las decisiones más radicales del diseño es la ausencia total de texto en la portada frontal. No figuran ni el nombre del grupo ni el título del álbum, una elección muy poco habitual en su época, lo que reforzó el aura enigmática del disco y contribuyó a que la imagen se defendiera por sí sola. El diseño también refleja a la perfección la filosofía visual del sello que acogió al grupo de Ian Curtis, Factory Records, reconocible por su minimalismo, sus referencias intelectuales y su clara voluntad de desmarcarse del mainstream.

Joy Division T-Shirt

La icónica portada ha sido reinterpretada de formas sorprendentes y diversas a lo largo de las décadas, consolidándose como un símbolo visual que va más allá de la música. Por ejemplo, muchas campañas sociales y políticas han rediseñado o reemplazado las ondas para incluir mensajes sobre cambio climático, justicia social o derechos humanos. Aunque también ha sido adoptada por marcas de moda de lujo como Raf Simons o Supreme, que han hecho de ella una de las imágenes más reproducidas en camisetas de bandas musicales. Por supuesto, no faltan voces que lamentan la banalización que supone su uso constante, aunque sea precisamente eso mismo lo que confirma su estatus como icono universal.