El poeta Antonio Pérez Río asegura que las palabras "tienen una función terapéutica": "Se puede construir algo hermoso a partir del dolor"
Antonio Pérez Río utilizó los versos para ponerle voz al Alzheimer de su padre
Nasser Rabah, un poeta que sobrevive en Gaza y que usa las palabras como refugio: "Cuando todo falla, es el último salvavidas"
Hoy es el Día Mundial de la Poesía, una jornada para promover la lectura, escritura y enseñanza de este género literario. La poesía es arte, es desahogo, expresión libre de emociones para procesar traumas, pérdidas de seres queridos y otros momentos personales difíciles.
Con estos versos puso Antonio voz al Alzheimer de su padre. "Las palabras me ayudaron a comprender lo que estaba sucediendo y construir algo hermoso a partir del dolor. Y eso tiene una función terapéutica y hace que te reconcilies un poco con la historia que estás viviendo", explica el poeta Antonio Pérez Río.
"Es encontrar las palabras que conmuevan, que algo dentro de ti se desplace", confiesa
El lenguaje poético es la máxima libertad de expresión. "Pierdes el control, con ese descontrol puedes llegar mucho más lejos. La poesía te permite llegar al hueso, a lo esencial", añade.
Y con ella aborda las situaciones de violencia. "Es encontrar las palabras que conmuevan, que algo dentro de ti se desplace. "Hay este verso de Chantal Maillard que me encanta: 'Escribo para que el agua envenenada pueda beberse'", explica la poeta Iria Fariñas.
Y también sentirse entendida, abrazada, aunque no se compartan esos traumas. "Creo que una de las mayores bellezas de la poesía es saber que no está sola, siempre hay alguien escuchando".