Series

¿Qué pasó con la furgoneta original de 'El Equipo A'? Todos los detalles del mítico vehículo que marcó a una generación

¿Qué pasó con la furgoneta original de 'El Equipo A'? Todos los detalles del mítico vehículo que marcó a una generación
La furgoneta GMC Vandura G-15 acompañó a los protagonistas en todas sus aventuras. RRSS
Compartir

El Equipo A es una serie que marcó a toda una generación. Se grabó en Estados Unidos entre 1983 y 1987 pero a España llegó a partir de 1985. En este universo, había cuatro personajes: Hannibal Smith, Fenix, Murdock y M.A. Pero había un quinto integrante: la furgoneta GMC Vandura G-15. Gracias a ella recorrían todo el país y se convirtió en un símbolo de rudeza y libertad.

Se escogió este vehículo porque Stephen J. Cannell, el productor ejecutivo, buscaba una furgoneta capaz de trasladar a los personajes y que pudiera resistir el maltrato constante de los rodajes. Y, como tenía que destacar, escogieron el color negro con una zona grisácea para la parte superior, separadas ambas por una llamativa banda que recorría el frente y el lateral en color rojo.

PUEDE INTERESARTE

El rojo se empleó también para las llantas de turbina de 15 pulgadas fabricadas por la marca American Racing y calzadas con neumáticos de generosas dimensiones. Todo complementado por un visible alerón en la parte trasera del techo.

La GMC Vandura G-15 podía alcanzar una velocidad máxima de 160 km/h

La furgoneta tenía un motor V8 de 5,7 litros, conocido al otro lado del Atlántico como el bloque 350 de General Motors. La mecánica entregaba 160 CV, una cifra que por aquel entonces era suficiente para realizar arrancadas quemando rueda. Así, tenía algo que ahora nos parece atípico: un cambio automático de solo tres velocidades.

PUEDE INTERESARTE

La GMC Vandura G-15 podía alcanzar una velocidad máxima de 160 km/h y en 1983 costaba unos 11.000 euros. La grabación de la serie fue tan exigente que tuvieron que hacer seis ejemplares para cumplir con diferentes objetivos.

Existía la denominada 'unidad heroica', que se mantenía impoluta para los planos cortos donde los actores interactuaban junto a ella. Pero el resto se destinaban a escenas de acción y tuvieron que recibir refuerzos estructurales para soportar los saltos y las colisiones laterales.

¿Cómo era el interior de la furgoneta?

Los vehículos contaban con protecciones adicionales en el cárter y sistemas de suspensión modificados para absorber los impactos contra el suelo. En las escenas más peligrosas, era frecuente ver cómo la rejilla delantera o los faros sufrían daños evidentes que luego aparecían reparados por arte de magia.

En su interior había dos asientos delanteros individuales y dos traseros desdelos que los protagonistas planificaban sus misiones. El espacio restante estaba ocupado por equipos de vigilancia electrónica, una grabadora de cinta, monitores de televisión y un armero donde guardaban sus famosos fusiles Mini-14.

Las paredes interiores estaban alfombradas para mejorar la acústica durante las grabaciones de los diálogos. M.A. era el encargado de cuidarla y se le veía sufrir en las ocasiones en las que un proyectil rozaba la pintura o una explosión llenaba de polvo el vehículo.

¿Qué ocurrió con esos vehículos?

La mayoría de las unidades destinadas a acrobacias acabaron en el desguace debido al estado ruinoso en el que terminaron tras años de vuelos y choques. Sobrevivieron tres ejemplares. Universal Studios conservó una unidad para sus parques temáticos, donde los turistas pudieron fotografiarse junto a ella durante décadas. Otra se encuentra en el prestigioso Museo Petersen, en Los Ángeles. Y la tercera, en manos privadas, era de escenas de acción y su estado no es tan impecable.

Universal Studios construyó seis ejemplares para promocionar la serie en distintos eventos, aunque estos nunca participaron en la serie. Uno de estos últimos ejemplares fue subastado en 2021 por Worldwide Auctioneers por 84.000 dólares, unos 77.000 euros al cambio. Si fuera un ejemplar auténtico empleado en la serie, en una subasta tal vez podría superar los 300.000 euros.

De hecho, en Estados Unidos, la demanda de piezas de recambio para la GMC Vandura de esa generación permanece alta por todos los fanáticos de esta serie.