Así es el macromural que le están haciendo a Robe Iniesta en Plasencia

La plaza Puerto de Béjar acoge un mural de 600 metros cuadrados, obra de Jesús Mateos Brea, que reinterpreta canciones y poemas de Robe y Manolo Chinato
Plasencia convierte sus calles en un homenaje colectivo al legado de Robe Iniesta
Robe Iniesta y Manolo Chinato forjaron una de esas alianzas artísticas improbables que terminan marcando época. El poeta de Alcollarín llevaba tiempo escribiendo versos ásperos y luminosos cuando el líder de Extremoduro se cruzó con su obra y reconoció en ella una materia literaria que encajaba con su propia forma de entender la canción. Ahí nació una complicidad creativa que cristalizó en colaboraciones memorables, como el proyecto Extrechinato y Tú. A esa conexión entre palabra y electricidad rinde homenaje el mural que está pintando Jesús Mateos Brea en la plaza Puerto de Béjar de Plasencia.
Lo que define al trabajo que avanza estos días en la plaza se desmarca del formato clásico del homenaje figurativo. Es decir, no hay grandes retratos buscando la emoción fácil ni guiños obvios para subir la foto a las redes sociales. Lo que Brea ha planteado es un recorrido visual construido a partir de entre 14 y 16 bodegones que reinterpretan canciones y poemas de ambos autores. Una obra situada en un espacio de 600 metros cuadrados que obligue a detenerse, mirar y descifrar.
Reinventando un universo muy particular
La idea comenzó a gestarse en 2024 y contó en su origen con conversaciones directas con Robe y Chinato, que dieron el visto bueno a los bocetos de Brea. Según ha relatado el muralista, ambos rechazaban una reproducción literal de sus rostros o una sucesión de portadas reconocibles. Querían algo capaz de aportar una lectura nueva sobre su universo creativo. Y ese criterio marca toda la intervención, materializada a raíz del fallecimiento de Robe el pasado mes de diciembre. Los primeros tres bodegones ya son visibles y dejan entrever el pulso del proyecto. Objetos cotidianos desplazados de contexto, metáforas convertidas en materia, fragmentos que remiten a letras y versos sin necesidad de subrayarlos.
La propia configuración escalonada de la plaza Puerto de Béjar juega a favor de la propuesta, invitando a ser descubierta por capas, no de un simple vistazo. Cambia según la perspectiva y obliga a implicarse. Brea ha concebido el mural como una experiencia física además de estética, una conversación entre el paseante y la memoria cultural de una ciudad que sigue reconociéndose en la obra de sus creadores.
Puede estar terminado a finales de junio
A pesar de no estar aún acabado, Brea realizó una visita guiada del mural coincidiendo con el Festival 'Primeras Flores Amarillas' en homenaje a la figura de Robe el mismo día en el que habría cumplido 64 años. El muralista espera tenerlo terminado a finales de junio, aunque al trabajar al aire libre dependerá de las condiciones meteorológicas. Cuando esté completo, el mural será una especie de cartografía sentimental para quienes crecieron escuchando aquellas letras y también una puerta de entrada para quien llegue sin conocerlas.

