¿"El Elvis de la Generación Z"? Las leyendas del pop y el rock dictan sentencia sobre el fenómeno Bad Bunny

Pocos artistas se prestan tanto al choque generacional como el puertorriqueño, que dará 12 conciertos en España
Discos que fracasaron en su momento y terminaron cambiando la historia del rock
Admítelo de una vez. La primera vez que escuchaste cantar a Bad Bunny con esa voz perezosa sobre un ritmo como de lavadora en centrifugado corto sentiste un impulso irreprimible de apagar la radio y cuestionar el futuro de la humanidad. Para muchos de los que crecieron en los 70 y los 80, el fenómeno del puertorriqueño aún sigue pareciendo más una provocación indescifrable que música 'de verdad, de la buena'. Ya saben, que si el tipo no canta, que si las letras, que si la estética, que si el ruido.

Sin embargo, mientras ese choque generacional vuelve a activarse con el arranque de su gira española -que estos días convierte a Barcelona y después a Madrid en epicentro pop europeo-, conviene echarse una mirada en el espejo del tiempo. Porque décadas atrás los padres de la época se llevaban las manos a la cabeza con los movimientos de pelvis de Elvis, despachaban a los Beatles como simple 'ruido pasajero' y despreciaban a los Sex Pistols por no saber tocar y buscar solo el escándalo.
La historia de la música es como una rueda eterna. Los jóvenes siempre han necesitado un sonido que irrite profundamente a los mayores para construir su propia identidad. En ese sentido, lo de Benito Antonio Martínez Ocasio no es una anomalía moderna, sino el último capítulo de una vieja tradición. Y muchas de las grandes leyendas del rock y el pop así lo entienden, quizás porque precisamente ellos saben reconocer antes que nadie cuándo están ante un fenómeno cultural de verdad.
Los veteranos no ven una amenaza
Por ejemplo, Madonna, que ha sobrevivido a décadas de acusaciones de haber matado la buena música, comprende perfectamente ese mecanismo. Cuando Bad Bunny sampleó 'Vogue' en 'Vou 787', ella compartió el tema, jugó con el guiño y escribió ese ya célebre “Vogue Bunny”. Él respondió reverencial: “La patrona habló”. Era la reina del pop bendiciendo al heredero latino que hoy incomoda exactamente al mismo tipo de oyente que la detestó a ella en 1989.
Con Mick Jagger ocurrió algo parecido, aunque desde el humor. Su aparición junto a Benito en Saturday Night Live en 2023 es uno de los sketches más celebrados de la historia reciente del programa. El frontman más eléctrico de la historia del rock aceptando entrar en el universo cómico del boricua, incluso caricaturizando al padre latino severo que propinaba una bofetada al conejo malo. No se presta uno a eso si considera al otro un intruso.
Damon Albarn, cerebro de Gorillaz y una de las inteligencias más finas del pop británico, grabó con Bad Bunny 'Tormenta' y explicó después algo que a muchos puristas les cuesta aceptar. Que, a su manera, Benito tiene una voz “fabulosa” y una intuición creativa inmediata. El líder de Blur contó que, al verlo trabajar, prefirió apartarse y dejarle espacio.
Más veteranos que han mostrado sus simpatías hacia el hombre del momento: cuando Bad Bunny lanzó una declaración viral mencionando que el mundo tenía un plazo de "cuatro meses para aprender español" antes de su actuación en la SuperBowl, la legendaria Cher no dudó en responder al reto con humor. "Ya comencé a aprender español; aprendo rápido, cariño", bromeó, para después elogiarle: "La música es el verdadero idioma, y Bad Bunny lo habla con fluidez".
Y Elton John, que lleva décadas detectando quién mueve el eje cultural antes que los demás, ha mencionado en su programa de radio su interés genuino por cómo Benito ha ensanchado el perímetro del global en español
Los latinoamericanos lo tienen aún más claro
Donde menos dudas existen es entre quienes conocen el peso cultural que carga un artista latino cuando logra reescribir el mapa global. Ricky Martin ha celebrado repetidamente lo que significa que un puertorriqueño domine la conversación pop mundial sin pedir permiso ni traducirse culturalmente. Él abrió una puerta; Bad Bunny la derribó.

Alejandro Sanz se ha movido en sus manifestaciones públicas entre la admiración y el escepticismo, y aunque ha deslizado alguna pulla a las habilidades vocales de Benito también reconoce su valor. Tras la histórica victoria en los Premios Grammy de 'DeBÍ TiRAR MáS FOToS', el primer disco íntegramente en español en lograr el galardón al Álbum del año, el autor de 'Corazón partío' celebró públicamente el hito y le dio las gracias por "hacer que la música sea el altavoz de lo bueno, de lo bonito, de lo real, de lo humano, de LA VERDAD'.
Pero quizá nadie ha sido más explícito al criticar a los detractores del Conejo Malo que el legendario Rubén Blades. Este mismo año salía en defensa del portorriqueño frente a quienes calificaban su música de "basura" recordando algo esencial que apuntábamos más arriba: que también a Elvis, a los Beatles o al rock en sus inicios se les tildó de vulgaridad pasajera. “Lo que mi gusto rechaza simplemente no lo escucho, pero no exijo su prohibición”, vino a decir. O como ya cantaba un profético Bob Dylan en 1964: "Come mothers and fathers throughout the land and don't criticize what you can't understand".
