Por qué a Jon Bon Jovi no le gustaba ‘Livin’ on a Prayer’ y casi la tira a la basura

El compositor Desmond Child recuerda la complicada gestación del mayor clásico de la banda de New Jersey
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Puede que 'Livin' on a Prayer' sea el tema de rock melódico más significativo de los años 80. Han pasado cuatro décadas desde su publicación y sigue sonando con la misma fuerza en estadios, festivales, karaokes y emisoras de medio mundo. Lo curioso es que uno de los himnos más grandes de la historia de Bon Jovi estuvo a un paso de quedarse en un cajón porque, cuando nació, Jon Bon Jovi no terminaba de creer en él.

La historia la ha vuelto a recordar Desmond Child, compositor de la canción junto a Jon Bon Jovi y Richie Sambora, durante una conversación con el periodista Elmo Lovano. Según él, fue el propio Jon quien llegó con la idea inicial. Quería escribir sobre una pareja de clase trabajadora que luchaba por salir adelante, una historia muy pegada a la realidad de la América de los 80. Muy de Bruce Springsteen, paisano suyo de New Jersey, dicho sea de paso.
Child, que en los 80 tenía un olfato especial para dar con la tecla del hit perfecto, aportó buena parte de los detalles que acabarían convirtiéndose en el alma de la letra. Tommy y Gina no aparecieron por casualidad. De hecho, el personaje femenino estaba inspirado en Maria Vidal, entonces pareja del compositor, que trabajaba como camarera y a la que llamaban Gina en el restaurante.
El protagonista iba a llamarse Johnny, pero Jon Bon Jovi frenó la idea porque no quería cantar una historia con su propio nombre. "Todo el mundo pensará que estoy cantando sobre mí mismo", recuerda Child que dijo. "Y todos dijimos: 'Johnny… Tommy… ¿Qué tal Tommy?'. Y así nacieron Tommy y Gina”, una decisión que acabaría siendo definitiva para uno de los relatos más reconocibles del rock.
También hubo cambios durante la construcción del tema, incluyendo el icónico estribillo. “El 'We've gotta hold on...' fue el primer estribillo. A Jon le gustó, pero yo le dije: 'No, no, no, eso es solo la sección B. Vamos a componer el estribillo ahora'”, rememora el compositor, que planeaba llegar a un coro mucho más explosivo.
Esa decisión abrió la puerta al inolvidable "Whoa, we're halfway there...", una melodía que terminó de encontrar Richie Sambora jugando con las armonías. "Fue como: ¡Un momento, esa es la melodía!", apunta Child. Sin esa última vuelta de tuerca, probablemente la canción nunca habría alcanzado el impacto que conocemos hoy.
Jon no lo veía
Sin embargo, Jon seguía sin estar contento. La primera versión era mucho más oscura, íntima y apoyada en el piano. Aquella atmósfera no encajaba con la dirección que Bon Jovi quería tomar en 'Slippery When Wet', un disco pensado para sonar grande, duro y conquistar estadios.
Jon llegó a plantearse seriamente descartarla. No le parecía que representara el sonido que buscaba la banda y estuvo a punto de dejarla fuera del álbum. La situación fue tan extrema que Child y Sambora terminaron, según recuerda entre risas, "prácticamente de rodillas" suplicándole que le diera una oportunidad porque estaban convencidos de que escondía algo especial.
El estudio cambió la historia
Al final aceptó grabarla y ahí ocurrió la magia. La banda reinventó por completo el tema durante las sesiones de estudio con el productor Bruce Fairbairn. Aparecieron una nueva línea de bajo, una batería mucho más contundente y, sobre todo, el inconfundible talk box de Sambora, ese efecto de guitarra que convirtió la introducción en una de las más reconocibles de la historia del rock.
Child reconoce que, cuando escuchó el resultado final, se quedó completamente impresionado. La canción había pasado de ser una balada contenida a convertirse en un gigantesco himno para cantar a pleno pulmón. Pero ni siquiera él imaginaba que aquella transformación iba a convertirse en el mayor emblema de la banda, un número uno a ambos lados del Atlántico y uno de los clásicos definitivos del rock de los años 80.
