La primera imagen de Dakota Johnson como Marilyn Monroe
La actriz de '50 sombras de Grey' dará vida al mito de Hollywood en el cortometraje 'Flesh Impact', dirigido por Maggie Gyllenhaal
Marilyn Monroe y su primer marido, el capítulo más desconocido que no cuenta 'Blonde'
Hay personajes que el cine nunca termina de soltar. Por ejemplo, Marilyn Monroe. Más de seis décadas después de su muerte, Hollywood continúa regresando a la mujer que se escondía detrás del icono de labios rojos y vestido blanco.
En los últimos años varias intérpretes han prestado su rostro a la actriz más fotografiada del siglo XX, cada una desde una perspectiva distinta. Michelle Williams obtuvo una nominación al Óscar por 'Mi semana con Marilyn' (2011), donde recreaba el rodaje de 'El príncipe y la corista'. En 2022, Ana de Armas protagonizó 'Blonde', la controvertida adaptación de la novela de Joyce Carol Oates que volvió a situar a Monroe en el centro del debate.
Incluso producciones documentales como 'Love, Marilyn' recurrieron a actrices como Jessica Chastain, Uma Thurman, Viola Davis, Elizabeth Banks o Glenn Close para dar voz a sus diarios y cartas. Ahora es Dakota Johnson quien toma el relevo, aunque con un planteamiento muy diferente.
La primera imagen oficial de la protagonista de '50 sombras de Grey' caracterizada como Marilyn acaba de ver la luz -cortesía de 'Vanity Fair'- y muestra a la actriz prácticamente irreconocible, con la melena rubia platino, el inconfundible lunar sobre el labio, el maquillaje clásico y el estilismo prototípico de la estrella.
El proyecto lleva por título 'Flesh Impact' y supone el regreso de Maggie Gyllenhaal a la dirección tras '¡La novia!'. Se trata de un cortometraje de 17 minutos concebido para conmemorar el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe y que tendrá su estreno mundial en el próximo Festival de Venecia.
Lejos de reconstruir los episodios más conocidos de su biografía, la cineasta plantea una ficción alternativa. La pieza imagina qué habría ocurrido si Monroe hubiera sobrevivido y hubiese tenido la oportunidad de envejecer. Así, Dakota Johnson interpreta a la actriz durante el momento de mayor esplendor de su carrera, mientras que Ellen Burstyn encarna a una Marilyn anciana, una versión que la historia nunca permitió conocer.
A partir de ese juego entre realidad e imaginación, el filme explora la identidad, el paso del tiempo, la fama y el modo en que el público termina apropiándose de determinadas figuras hasta convertirlas en mitos inalcanzables.
Según la sinopsis adelantada por el Festival de Venecia, la historia sigue a una mujer mayor que acude a una audición para una obra de teatro. Poco a poco aflora una verdad inesperada que cuestiona todo lo que el espectador creía saber sobre ella y, por extensión, sobre Marilyn Monroe. Gyllenhaal ha definido el trabajo como una carta de amor a la actriz, pero también como una reflexión sobre lo que significa ser mujer e intérprete en Hollywood.
¿Por qué Dakota Johnson?
La elección de Dakota Johnson puede sorprender a quienes buscaban un parecido físico milimétrico. De hecho, la propia Maggie Gyllenhaal ha reconocido que esa fue también su primera reacción.
En declaraciones a Vanity Fair, la directora explicó que inicialmente dudó porque Johnson "no se parece realmente a Marilyn". Sin embargo, terminó descartando esa idea. Su conclusión fue que nadie sabe ya con exactitud cómo era Marilyn Monroe, porque su imagen ha sido reproducida, comercializada y reinterpretada tantas veces que se ha convertido en un icono casi abstracto.
Esa reflexión la llevó a apostar por una actriz capaz de transmitir la complejidad emocional del personaje antes que limitarse a copiar sus rasgos. Gyllenhaal también reveló que Johnson, con quién ya trabajó en 'La hija oscura', aparecía de forma recurrente mientras escribía el guion, hasta el punto de convertirse en la referencia natural para la versión joven de Monroe.
La transformación física, por llamativa que resulte, parece ser solo la puerta de entrada a una propuesta que aspira a desmontar la imagen más conocida de Marilyn para preguntarse quién habría sido la mujer detrás del mito si hubiera tenido tiempo para escribir un final distinto.
