‘Queen Budapest’, el último gran concierto filmado de Freddie Mercury, llegará a las pantallas de cine
El legendario concierto que la banda dio en el Népstadion de Budapest en 1986 vuelve con una restauración integral
'Queen Rock Montreal', el concierto que la banda odiaba pero hoy define su leyenda
Cuando se debate cuál fue el concierto más grande de Queen en su legendaria última gira, el Magic Tour de 1986, Wembley y la chaqueta amarilla de Freddie Mercury suelen llevarse los focos del marketing y la nostalgia, pero el más trascendente, a nivel político y cultural, fue el que dieron apenas 15 días después, el 27 de julio, en el Népstadion de Budapest.
Cuatro décadas después, 'Queen Budapest' regresa a las salas de cine -el próximo 7 de octubre- con una restauración integral que permitirá revivir uno de los momentos más importantes de la historia del rock con una calidad de imagen y sonido nunca vista.
En plena Guerra Fría, la banda británica se convirtió en el primer gran grupo de rock occidental que actuó en un estadio al otro lado del Telón de Acero. Durante años, los seguidores de Europa del Este habían conocido las canciones de Queen gracias a cintas de casete que circulaban clandestinamente. Poder asistir a un concierto de la banda era algo que hasta entonces parecía imposible.
El impacto fue enorme. Cerca de 80.000 personas llenaron el estadio y decenas de miles más permanecieron en los alrededores para escuchar el espectáculo. El Gobierno húngaro autorizó una compleja producción cinematográfica con 17 cámaras de 35 milímetros, un despliegue inédito para un concierto de rock en un país del bloque comunista.
Con el paso de los años, aquella actuación adquirió un valor aún mayor. Sería el último concierto de Queen grabado profesionalmente con Freddie Mercury, ataviado para la ocasión con la chaqueta blanca. Apenas cinco actuaciones después finalizaría el Magic Tour en Knebworth, el último concierto de la formación original.
Cantando en húngaro
Uno de los momentos más recordados de la noche llegó cuando Freddie Mercury y Brian May interpretaron la canción popular húngara 'Tavaszi Szél Vizet Áraszt'. El cantante quiso aprender la pronunciación de la letra para sorprender al público.
Roger Taylor recordaría años después que Freddie llevaba las palabras escritas fonéticamente en el dorso de la mano para no equivocarse. Cuando comenzaron a sonar los primeros versos, el estadio entero respondió cantando al unísono, provocando uno de los momentos más emocionantes de toda la gira. May asegura que nunca olvidará aquella reacción porque simbolizaba cómo la música podía derribar las barreras políticas que dividían Europa en aquellos años.
El recital en sí mantenía la estructura básica de todos los de aquella gira, la más espectacular que hizo Queen. Acababa de salir 'A Kind of Magic' y el repertorio reunía temas de aquel álbum y del anterior, 'The Works', combinados con himnos como 'Bohemian Rhapsody', 'Under Pressure', 'Another One Bites the Dust', 'We Will Rock You' o 'We Are the Champions'.
En Budapest, el cuarteto ofrecía una maquinaria perfectamente engrasada. Mercury dominaba el escenario con una autoridad absoluta, May desplegaba algunos de los solos más inspirados de la gira y Taylor y John Deacon sostenían una sección rítmica de enorme precisión.
Visto hoy, el show funciona también como el retrato definitivo de una banda que atravesaba uno de los momentos más brillantes de su carrera sin imaginar que aquel sería el principio del final de sus actuaciones en directo con Mercury.
Un rodaje cinematográfico
La película original que capturó el show tampoco fue una grabación convencional. El proyecto fue concebido prácticamente como un largometraje. Además del concierto, un equipo de filmación siguió a los miembros de Queen durante su estancia en Budapest, mostrando escenas de la ciudad, ensayos y momentos de descanso que ayudaban a contextualizar el acontecimiento.
El uso de cámaras de 35 milímetros -a diferencia de las cintas analógicas Betacam que se utilizaron en el de Wembley- permitió conservar un material de enorme calidad que, cuatro décadas después, ha hecho posible una restauración mucho más ambiciosa que la realizada en 2012, cuando el concierto ya fue reeditado bajo el título 'Hungarian Rhapsody: Live in Budapest'.
Así es la nueva restauración
La gran novedad de esta edición reside en el trabajo realizado por Park Road Post Production, el estudio de Peter Jackson especializado en restauración audiovisual. El equipo ha escaneado el negativo original de 35 milímetros para generar una nueva versión en resolución 4K con el mayor nivel de detalle alcanzado hasta la fecha.
Paralelamente, el sonido ha sido restaurado y remezclado a partir de las cintas multipista originales, ofreciendo una experiencia mucho más inmersiva tanto en salas convencionales como en IMAX. May ha asegurado que el resultado es tan nítido que el espectador tendrá la sensación de estar asistiendo al concierto en primera persona, mientras que Peter Jackson lo ve como una oportunidad única para acercar esta actuación histórica a una nueva generación de aficionados.
