Cantantes

La Whitney Houston de los 80 vuelve convertida en Barbie

Whitney Houston en su icónico videoclip de 'I Wanna Dance with Somebody'. Telecinco
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La Whitney Houston de los años 80, la más efervescente, radiante y bailonga, vuelve convertida en Barbie. Mattel acaba de presentar la primera muñeca inspirada en la cantante y lo ha hecho con una elección que conecta directamente con una de las imágenes más reconocibles de la artista, la que lució en el videoclip de su gran hit 'I Wanna Dance with Somebody (Who Loves Me)'.

La Barbie Signature Whitney Houston Doll salió a la venta el 9 de agosto de 2026, precisamente el día en que la cantante habría cumplido 63 años. El lanzamiento forma parte de un año especialmente significativo para el legado de Houston, que en 2026 está siendo homenajeada, entre otras distinciones, con el Special Merit Lifetime Achievement Award de la Recording Academy.

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Una historia que empezó hace más de 20 años

Pero la idea de esta muñeca ataviada con el vestido morado, los pendientes y la melena ochentera de Whitney no nació ahora. La familia de la artista y Mattel llevaban más de dos décadas dando vueltas a la posibilidad de convertir a la cantante en Barbie.

Pat Houston, cuñada de Whitney y ejecutora del patrimonio de la artista, ha contado que las conversaciones sobre una Barbie comenzaron hace unos 20 años, cuando la cantante todavía estaba viva. En aquella primera etapa, la idea era diferente. Whitney estaba interesada en una muñeca relacionada con 'El guardaespaldas', la película de 1992 que protagonizó junto a Kevin Costner y que convirtió también su banda sonora en uno de los grandes fenómenos musicales de aquella década.

El proyecto, sin embargo, no llegó a materializarse. Whitney Houston murió en febrero de 2012, a los 48 años, y aquella Barbie quedó pendiente durante años. La historia podría haber terminado ahí. Pero la familia mantuvo viva la posibilidad y, finalmente, Mattel retomó el proyecto en colaboración con Pat Houston y el patrimonio de la cantante.

El resultado es una muñeca que no pretende representar toda la trayectoria de Houston, sino condensar en una imagen una época concreta y especialmente luminosa de su carrera. No estamos, pues, ante la artista que cantó 'I Wil Always Love You', ganó múltiples Grammy y se confirmó como una de las grandes voces de la música popular. Mattel ha preferido capturar a la joven estrella de los 80, cuando Whitney era una combinación casi perfecta de voz extraordinaria, glamour y energía pop.

La Whitney que vive en la memoria

La elección de 'I Wanna Dance with Somebody' tiene mucho sentido. El tema fue uno de los grandes éxitos de la segunda mitad de los ochenta y su videoclip contribuyó a fijar una estética muy concreta de Houston. La muñeca reproduce ese aspecto con un vestido de tirantes de color morado, pendientes de colores, maquillaje de ojos muy marcado y el característico cabello voluminoso de aquella época.

También incluye un micrófono y su correspondiente pie de micrófono, un detalle que transforma a la muñeca en algo más que una reproducción de moda y la convierte en una pequeña puesta en escena. Mattel señala que el diseño, a cargo de Carlyle Nuera, se realizó con la colaboración estrecha de Pat Houston.

"Estoy muy feliz de que esta muñeca se haga realidad y de que vaya a tener una influencia duradera en varias generaciones. Me siento honrada de estar aquí en este momento y de que lo estemos logrando", ha afirmado Houston.

Mattel la incluye dentro de su sello Black Label y el rostro utiliza un esculpido basado en la semejanza de Whitney Houston. También incorpora un certificado de autenticidad, una característica que deja bastante claro que el producto está pensado tanto para aficionados a Barbie como para coleccionistas de música y cultura pop. Por 60 dólares puedes hacerte con una.

Una pieza para coleccionistas y para nostálgicos

Mattel ha convertido en los últimos años a Barbie en una plataforma cada vez más amplia para homenajear a iconos de la cultura contemporánea. La llegada de Whitney Houston encaja perfectamente en esa estrategia, pero tiene un elemento diferencial. No se trata solo de convertir a una celebridad en muñeca, sino de cerrar una historia que empezó cuando la propia Whitney todavía podía participar en ella.