Rodrigo Sorogoyen se adentra en el mundo de las emociones puras con Javier Bardem y Victoria Luengo en 'El ser querido'
La historia gira en torno a Esteban Martínez, un aclamado director de cine que intenta ayudar a su hija Emilia, una actriz estancada
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La nueva película de Rodrigo Sorogoyen, 'El ser querido', llega esta semana a la cartelera como uno de los estrenos más esperados. La cinta, protagonizada por Javier Bardem y Victoria Luengo en los papeles de padre e hija, compitió en la Sección Oficial del Festival de Cannes 2026, donde despertó especial atención por su carga emocional y su retrato de las relaciones familiares dañadas.
Un padre tóxico y una hija herida
La historia gira en torno a Esteban Martínez, un aclamado director de cine convertido en leyenda tanto por su obra como por un pasado de violencia y excesos. En un intento de ayudar a Emilia, su hija, cuya carrera como actriz atraviesa un estancamiento, le ofrece un papel en su nueva película.
El rodaje obliga a ambos a convivir y a compartir una intimidad que no tenían desde hace años. Esa cercanía reabre heridas que nunca llegaron a cerrarse y expone una relación marcada por el dolor y la ausencia.
Javier Bardem describe al personaje de Luengo como “una víctima, una persona herida que lo que necesita es que le den un abrazo y le digan perdón. Pero hay gente que no tiene esa capacidad de pedir perdón”.
Victoria Luengo cuenta que “han venido muchos hombres a decirme que he visto la película y he entendido mi relación con mis hijos, he entendido cosas que han dolido a mis hijos que yo no sabía porque no lo he hablado con ellos”.
Bardem subraya que el perfil masculino que encarna de "hombre tóxico, exitoso, inflado de poder”— es fácilmente reconocible y “está muy presente en nuestra sociedad y cada vez con gente más joven, lo cual también es preocupante”.
Tras 'As bestas', Sorogoyen quería explorar un territorio distinto y alejarse del thriller que ha marcado buena parte de su filmografía. Su objetivo era centrarse en las emociones más puras.
El director lo resume así: “Si no es emocionante, da igual todo lo demás. Creo que el espectador se tiene que emocionar y creo que aquí el espectador se emociona”.
La película se sostiene sobre dos interpretaciones que, según la crítica, se encuentran entre las mejores de las carreras de Bardem y Luengo.