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Ellen Burstyn, homenajeada en Venecia a los 93: “Cuando empecé a trabajar, hace unos 150 años, no había mujeres en el set”

Ellen Burstyn, homenajeada en Venecia. Getty Images
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A Ellen Burstyn, la inolvidable madre de 'El exorcista', le han concedido en Venecia uno de esos premios que parecen destinados a poner el punto final a una carrera. El León de Oro a toda una trayectoria, sin embargo, le llega a la actriz, de 93 años, en un momento en el que sigue rodando y dejándose tentar por personajes que, sobre el papel, podrían parecer improbables. El último es nada menos que Marilyn Monroe, pero no la eternamente joven de las fotografías, sino la mujer que hubiera llegado a cumplir 100 años.

Burstyn es una Marilyn que nunca existió en 'Flesh Impact', el cortometraje de 17 minutos dirigido por Maggie Gyllenhall que imagina a la protagonista de 'Con faldas y a lo loco' en su vejez, si hubiera sobrevivido a su propio mito, mientras que Dakota Johnson interpreta a Monroe en sus años de fama.

"Sonaba como una buena idea", cuenta Burstyn que dijo cuando recibió la propuesta. Nunca llegó a conocerla realmente, pero ambas compartieron masajista. Aquel hombre le contó historias sobre la actriz e incluso le prestó un libro que había pertenecido a Marilyn, 'The Thinking Body', en cuyo interior había viejos recibos. Décadas después, aquellos pequeños rastros de una mujer convertida en mito alimentaron la mirada de Burstyn sobre el personaje.

De las cámaras dominadas por hombres a otro cine

Pero la conversación de la actriz de 'Réquiem por un sueño' en el Lido fue mucho más allá de Marilyn. A su edad, mirar hacia atrás significa hacerlo sobre más de seis décadas de profesión y sobre una industria que resulta difícilmente reconocible comparada con la que encontró cuando comenzó.

"Cuando empecé a trabajar, hace 150 años, no había mujeres en los rodajes. No había mujeres en el equipo técnico. No había ninguna mujer detrás de la cámara. Todo eran hombres", reflexionaba. La transformación llegó poco a poco y Burstyn atribuyó una parte decisiva de ese cambio al movimiento feminista. A personas como la recientemente fallecida Gloria Steinem, que contribuyeron a modificar la conciencia social.

Hoy, señaló, las mujeres manejan maquinaria pesada y forman parte de los equipos con una normalidad impensable en sus comienzos, cuando "si había alguna mujer, era una actriz". "Primero llegaron las supervisoras de guion, luego algunas en el equipo de cámara y poco a poco todo fue cambiando (...) Todavía no estamos exactamente al 50-50, pero estamos cerca", celebró.

No es una observación menor en boca de una actriz cuya trayectoria está estrechamente vinculada a la transformación de los personajes femeninos en el cine estadounidense. 'Alicia ya no vive aquí', dirigida por un joven Martin Scorsese en 1974, le proporcionó el Oscar y, sobre todo, le permitió interpretar a una mujer que no estaba definida exclusivamente por su relación con un hombre.

Burstyn recordó en Venecia hasta qué punto aquel tipo de personaje resultaba novedoso en una época en la que las mujeres "esperaban en casa con una taza de te a que sus maridos regresaran de salvar el mundo". 'Alicia' rompía con aquella concepción y ayudó, en su opinión, a cambiar la conciencia de muchas mujeres.

En Venecia evocó a Bette Davis, a quien conoció al principio de su carrera y le dijo que lo importante era el trabajo y cualquiera que interfiriera en ese camino debía ser considerado un enemigo. También recordó, cómo no, el rodaje de 'El exorcista' y cómo tuvo que lidiar con William Friedkin, uno de esos directores "que harían cualquier cosa para conseguir la toma. Incluso hacer que yo terminara con una lesión de espalda que no debería haber sufrido".

Raro y natural

Con una carrera que acumula más de 150 películas y otras cinco nominaciones al Oscar, Burstyn continúa en activo. "Nunca imaginé que seguiría trabajando a este nivel a los 90. Y me encanta. Sé que es raro en esta industria y me sorprende, pero al mismo tiempo se siente perfectamente natural porque es lo que he hecho toda mi vida".

Además de 'Flesh Impact', Burstyn participa en 'Place to Be', la nueva película de Kornél Mundruczó, en la que comparte protagonismo con Taika Waititi. La presencia de dos trabajos suyos en la Mostra convierte el León de Oro honorífico en un reconocimiento a una carrera que continúa sucediendo.