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Coque Malla, sobre por qué se separaron Los Ronaldos: “Podríamos haber seguido”

Coque Malla, volando solo desde hace décadas. Getty Images
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Allá por mediados de los 80, cuando la explosión de la Movida madrileña empezaba a perder fuelle, aparecieron Los Ronaldos, un grupo formado por tipos que aún no habían dejado atrás la adolescencia y que con su espíritu irreverente y su energía callejera llevaron el rock and roll a una nueva generación de jóvenes con canciones como 'Adiós papa', 'Por las noches' o 'Sí, sí'.

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Durante más de una década, Coque Malla, Luis Martín, Luis García y Ricardo Moreno compartieron escenarios, estudios, giras y una juventud que transcurrió prácticamente entre canciones. Pero en enero de 1998 anunciaron que dejaban de tocar juntos. Sin una gran bronca pública, sin reproches cruzados y sin una gira de despedida para alimentar la nostalgia. "Nos queríamos, pero se acabó la pasión", fue la sencilla y reveladora explicación que entonces dieron.

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Con los años, el propio Malla ha ido completando aquel diagnóstico con declaraciones que permiten entender mejor por qué dejaron de funcionar como grupo. Las últimas las ha ofrecido en una entrevista en '20 minutos' en la que admite que "Los Ronaldos podríamos haber seguido".

Amigos antes que un grupo

"Somos de esos raros grupos que se separan y se llevan bien; somos como una familia, nos llamamos, nos vemos... De hecho, cuando hice el concierto en el Movistar Arena por el 40 aniversario, les invité a tocar e hicimos un pequeño bloque de Los Ronaldos", explica.

Tiene todo el sentido del mundo, porque ellos no fueron una banda formada por músicos que se conocieron al calor de una oportunidad profesional. Eran amigos antes de convertirse en grupo. Habían aprendido juntos a tocar y habían construido su identidad musical durante una etapa decisiva de sus vidas.

"Pero llegó un momento en que sentí que necesitaba escribir otro tipo de canciones y cantar yo solo con una acústica. No podría haber hecho un disco como 'El último hombre en la Tierra' si no me hubiera separado de los Ronaldos, si no hubiera investigado otros sonidos, otras voces, otra manera de cantar", agrega.

La separación fue, por tanto, una cuestión de madurez. El adolescente que había encontrado su identidad artística al frente de Los Ronaldos necesitaba comprobar qué podía hacer sin el respaldo de sus compañeros, sin la dinámica de grupo y sin el repertorio que había definido su juventud.

Un periodo de crisis necesario

La decisión tuvo un coste emocional. Y la carrera en solitario de Coque Malla tampoco despegó inmediatamente. Tras abandonar la banda tuvo que enfrentarse a salas pequeñas, públicos reducidos y espectadores que seguían esperando que interpretara las canciones de su antigua formación.

"Claro, hubo un período de crisis: yo era el de Los Ronaldos, un grupo medio punk y, de repente, me transformo en otra cosa. Hasta que la gente enganchó otra vez hubo un periodo lógico de crisis y de adaptación, mía, a mi nueva piel, y del público a mi nueva propuesta", confiesa en la mencionada entrevista.

El autor de 'No puedo vivir sin ti' no se arrepiente de nada. "Hubo momentos difíciles, pero en el fondo yo sabía que tenía que pasar por eso para estar en el sitio donde estoy ahora", señala el protagonista de 'La ópera de los tres centavos', que puede verse en el Teatro Infanta Isabel hasta el de 1 noviembre.

Con los años Los Ronaldos han vuelto a reunirse y a tocar esporádicamente, aunque sin llegar a convertirlo nunca en una reunificación permanente. Cuando se juntan prefieren vivirlo como una auténtica fiesta y un homenaje a sus seguidores, sin las tensiones económicas, logísticas ni los compromisos a largo plazo que exige una banda en activo, permitiendo que cada uno continúe con sus vidas y proyectos en el presente.