Un artista ciego se vale del tacto para pintar cuadros increíbles
Su técnico no es la más común, pero él tampoco es un artista al uso. John Bramblitt comenzó a pintar después de quedarse ciego, como si de una terapia se tratara. "La forma en la que pinta es muy parecida a la forma en la que cualquier otro pinta, pero en lugar de usar los ojos para ver lo que estoy haciendo, uso mis manos", asegura Bramblitt, quien mientras trabaja utiliza una mano para sentir los colores y la otra para pintar, según PasoViral.
Después de quedarse ciego Bramblitt se casó con su mujer, Jackie, con quien tuvo un hijo al que ya se ha atrevido a pintar a través del tacto. El artista es capaz de, según sus propias palabras, diferenciar los colores con el tacto, pues el blanco es consistente como la pasta dental, el siena es grumoso como la jalea, y el negro es líquida como el aceite.