Ducharse con agua caliente, ¿qué riesgos tiene para la salud?
Los expertos desaconsejan las duchas de agua caliente y recomiendan agua tibia
El agua caliente puede provocar la generación de caspa o caída del cabello
Los baños de agua caliente pueden empeorar los síntomas de la dermatitis
Aunque parezca raro, hay gente que hasta en verano se da duchas calientes. Sin embargo, este acto no está recomendado por muchos expertos, que han señalado en diversos estudios los riesgos para la salud de las duchas con agua muy caliente.
La mayoría de expertos recomiendan los baños con agua tibia. El médico especialista en Auditoría Médica y en Medicina Familiar y Ambulatoria, Leonardo Biolatto, ha realizado un estudio en el que señala los efectos para la salud que tienen las duchas de agua caliente. Esos efectos son, entre otros, según recoge El Tiempo:
- Generación de caspa: el agua caliente favorece la colonización del hongo de la caspa humana en el cabello.
- Caída de cabello: el agua caliente también afecta al folículo piloso, favoreciendo a la caída del cabello, tanto en hombres como en mujeres
- Cambio de coloración de la piel y el cabello. Las duchas con agua muy caliente pueden provocar pequeños cambios de color en el tono de piel o cabello
- Dermatitis: Si ya de por sí el baño frecuenta puede empeorar los síntomas de la dermatitis, el agua caliente puede hacerlo aún más
- Aumenta la producción de sebo: las glándulas sebáceas del cuerpo producen más grasa de lo normal en respuesta al agua caliente, lo que puede empeorar también el acné en personas que lo padezcan
¿Ayudan las duchas frías a evitar el sudor?
Las duchas frías y las bebidas frías no ayudan a combatir el sudor cuando hace mucho calor, ya que el cuerpo regula su temperatura a la baja, muy por debajo de la temperatura ambiente, lo que provoca que se acabe sudando aún más.
Una ducha de agua fría cuando hay temperaturas muy altas es contraproducente. La temperatura corporal se regula a la baja por el efecto inmediato del agua fría.











Acabada la ducha, el cuerpo vuelve a adaptar su temperatura a la del ambiente y por tanto la regula al alza. Este cambio hace que vuelvas a sudar incluso más que antes.
Para sudar menos cuando hace calor es mejor darse una ducha con agua tibia para que el cuerpo no regule su temperatura a la baja.