Récord Guinness a los 95: el competidor de cubo de Rubik de mayor edad del mundo

El neoyorquino Frank Ziemenski batió el récord durante el Two Buffalo Cube Days celebrado el pasado mes de enero
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A los 95 años, Frank Ziemenski ha encontrado una manera muy particular de seguir desafiándose a sí mismo. Y para ello no necesita una pista de atletismo ni un campo de juego. Le basta con un pequeño cubo de colores que lleva décadas formando parte de su vida.
Este estadounidense de West Seneca, en el estado de Nueva York, se ha convertido este año oficialmente en la persona de mayor edad en participar en una prueba oficial de speedcubing, la disciplina que consiste en resolver cubos de Rubik y otros rompecabezas giratorios bajo condiciones competitivas.
El récord de Guinness World Records llegó el 18 de enero de 2026, durante el Two Buffalo Cube Days celebrado en West Seneca, apenas una semana larga después de que Ziemenski hubiera celebrado sus 95 años. Allí completó tres intentos con cubos de 2x2x2 y 3x3x3 y dejó inscrito su nombre como el competidor de speedcubing más longevo de la historia.
Más de cuatro décadas de afición
Curiosamente su afición por el cubo Rubik no es consecuencia de la jubilación o de la búsqueda de un nuevo entretenimiento en esta fase avanzada de la vida. Se enganchó en 1980, cuando el invento de Erno Rubik llevaba apenas unos años conquistando el mundo. Cuando vio por primera vez aquel rompecabezas de piezas móviles y colores le fascinó tanto que buscó un libro y no paró hasta averiguar cómo resolverlo.
Su salto al mundo competitivo, sin embargo, fue bastante más reciente. Ziemenski se incorporó al Buffalo Speed Cube Club, que se reúne en la Orchard Park Library. Allí se encontró con una circunstancia que podría resultar insólita para cualquiera de su generación. Buena parte de los integrantes del grupo tenía entre ocho y 16 años. Al principio, algunos pensaron que aquel hombre mayor era el padre o el abuelo de alguno de los participantes. Pronto descubrieron que había acudido allí por derecho propio.

Y la relación entre generaciones acabó funcionando especialmente bien. Ziemenski conservaba incluso unas hojas con sus propios apuntes y trucos para resolver el cubo, elaboradas en los años 80. Al conocer los métodos que utilizan ahora los jóvenes aficionados, quiso aprender también de ellos. “Los chicos tienen un método nuevo ahora, así que quería averiguar qué están haciendo”, contó al medio local WKBW News Buffalo.
“Todavía me gusta resolver cubos porque es divertido”, explicó el hombre a Guinness World Records. Una frase que resume mejor que ninguna otra su relación con este pasatiempo que le ha acompañado durante décadas y que sigue proporcionándole entretenimiento.
Su particular Super Bowl
La competición de enero tenía para su familia una importancia especial. Sus hijas bautizaron el acontecimiento como "su Super Bowl" particular, una comparación que permite imaginar el ambiente con el que Frank llegó a la mesa de competición. Tenía como objetivo concreto resolver el cubo de 3x3x3 en menos de seis minutos. Y lo consiguió.
Su marca de 3x3x3 fue de 5 minutos y 49,75 segundos. Además, estableció en la categoría de mayores de 90 años de la World Cube Association los mejores registros para esa franja de edad en el 2x2x2, con 1 minuto y 17,03 segundos en un intento y una media de 2 minutos y 26,27 segundos.
Guinness World Records los describe como títulos no oficiales dentro de esa clasificación de la WCA, mientras que el récord Guinness que Ziemenski consiguió formalmente fue el de competidor de speedcubing de mayor edad.

Antes de competir, Ziemenski reconoció que tenía ciertas dudas. “Estaba indeciso sobre la competición, pero descubrí que era divertida”, explicó posteriormente a Guinness World Records. “Fue emocionante y me sentí muy bien al ganar el récord”, añadió.
Después de conseguirlo, Ziemenski dejó una reflexión que encaja perfectamente con la naturaleza de su hazaña: “Quiero que la gente sepa que, independientemente de la edad, hay que ser persistente y no rendirse nunca". Y, lejos de considerar el Guinness como un punto final, Frank ya tiene claro que seguirá compitiendo mientras sus condiciones físicas se lo permitan.
