Los cristales de una casa atraen los rayos: lo que realmente aumenta el riesgo durante una tormenta
Los cristales de una casa no atraen los rayos, pero durante una tormenta sí que conviene alejarse de ventanas, puertas y zonas expuestas por seguridad
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MadridCuando empieza una tormenta, se suele repetir unos mismos gestos: cerrar ventanas, alejarse del balcón, apagar algunos aparatos, no tocar grifos y, en algunos hogares, incluso se evita mirar demasiado cerca del cristal, esto es debido a una creencia muy extendida: los cristales de las ventanas atraen los rayos.
La idea puede tener algo de lógica popular. Una tormenta eléctrica impresiona, las ventanas son esa frontera entre el exterior y la casa, y en mitad de una tormenta, el cristal puede parecer un punto vulnerable. Si además se ha escuchado alguna historia de un rayo que entró por una ventana, la conclusión es simple: el cristal atrae la descarga.
Esto es falso. Los cristales de una casa no atraen los rayos. El vidrio, por sí solo, no funciona como un imán para las descargas eléctricas de una tormenta. Lo que sí puede aumentar el riesgo durante una tormenta son otros factores.
El mito del cristal que atrae los rayos
La creencia de que las ventanas atraen los rayos puede nacer de una mezcla de observaciones reales y malas interpretaciones. Es cierto que durante las tormentas se recomienda mantenerse lejos de las ventanas y puertas.Dependiendo de la calidad del cristal puede romperse por el viento, el granizo o si hay objetos que puedan chocar o impacta un rayo cerca. Pero eso no significa que sea el cristal el que atraiga dicha descarga.
Los rayos no eligen un punto porque haya cristal. Una descarga eléctrica busca el camino más favorable entre una nube y el suelo o entre zonas con diferente carga eléctrica. En ese recorrido pueden influir factores como la altura, la forma del terreno, la presencia de objetos elevados, la humedad, la conductividad y la estructura de los materiales. Por eso pueden resultar muy peligrosos los árboles aislados, postes, torres, antenas, cumbres, campos abiertos o cuerpos de agua.
Una ventana puede ser peligrosa por otros motivos. Por ejemplo, si está abierta, puede facilitar la entrada de lluvia, viento u objetos. Si el rayo cae muy cerca, el vidrio puede romperse por el impacto o por la onda expansiva. En viviendas antiguas o con elementos metálicos alrededor, las estructuras próximas a la ventana pueden formar parte de un camino conductor.
¿Por qué sí conviene alejarse de las ventanas?
Aunque el cristal no pueda atraer los rayos, la recomendación es alejarse de las ventanas durante una tormenta sigue siendo sensata. Las ventanas son puntos vulnerables de la casa. En una tormenta intensa, una rama, una teja, un objeto arrastrado por el viento o el granizo pueden impactar contra el cristal y romperlo. Si alguien está apoyado o sentado justo al lado, puede sufrir daños. Además, las ventanas están rodeadas de marcos, persianas, guías, rejas o estructuras metálicas que se pueden comportar diferente al vidrio.
También hay que pensar en puertas, balcones y porches. A veces se confunde estar “en casa” con estar seguro en cualquier rincón de la vivienda. Pero mirar la tormenta desde un balcón cubierto, una terraza o una puerta abierta no da la misma protección que hacerlo dentro de una habitación, lejos de aberturas y sin estar cerca de elementos conductores.
¿Qué hacer en casa durante una tormenta eléctrica?
La recomendación más importante es entrar en un edificio cerrado lo más rápido posible. Si el trueno se oye, la tormenta está lo bastante cerca como para que pueda existir un riesgo. Una vez dentro, se recomienda seguir unas pautas sencillas.
Lo ideal es cerrar puertas y ventanas, alejarse de los balcones, porches o cristales, no tocar aparatos eléctricos conectados, no usar teléfonos con cable, evitar duchas y grifos, no lavar platos y mantenerse lejos de tuberías, radiadores y superficies de hormigón con metal. La electricidad puede viajar por las tuberías y por el agua, sobre todo si la instalación tiene componentes metálicos o si la descarga alcanza el sistema de fontanería del edificio. En cuanto al hormigón, su atracción se debe a las barras o mallas metálicas que suelen estar en su interior. Si una descarga viaja por una estructura, estos metales pueden transmitir la electricidad.
También es una buena idea desenchufar, si puede hacerse antes de que la tormenta esté encima, aparatos sensibles como pueden ser ordenadores, televisores o routers. Si la tormenta está muy próxima, es mejor no manipular cables innecesariamente: la prevención debe hacerse con un margen. Estos aparatos no es que puedan atraer el rayo, es que se pueden convertir en una vía de conducción si la descarga alcanza la instalación eléctrica o telefónica.
Por último, una regla útil: esperar unos 30 minutos después del último trueno antes de retomar actividades al aire libre o volver a utilizar las zonas más expuestas. Muchas personas se confían cuando la lluvia baja la intensidad, pero los rayos pueden seguir cayendo aunque parezca que la tormenta se aleja.
