Los consejos de Julián en su esquela, un año después de morir: "Poneos la mascarilla, no quisiera veros por aquí"

  • "Un fuerte abrazo (aquí sí podemos darlos)", se despide en su esquela Julián Arróniz, que murió en Pamplona en abril de 2020 a los 74 años

De Julián Arróniz Remiro se podrán decir muchas cosas, todo menos que fuera un negacionista. Un año después de morir en Pamplona, este padre de familia de 74 años ha regresado con consejos para sus seres queridos.

En la posdata de la esquela publicada al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, Arróniz envía una petición a sus deudos: "Poneros (sic) las mascarillas y mantened las distancias. No quisiera veros por aquí".

Por lo que revela esta esquela, Julián era un padre querido -amante de las rancheras- casado con María Puy Tristán y con dos hijas, Lorea e Ione, y dos yernos.

Murió el 6 de abril del año pasado, antes de conocer a Ion, su segundo nieto, que se sumaría a la "maravillosa" Josune.

A ellos a y sus amigos se dirige para agradecerles lo que le han recordado en estos doce meses, por "lo bien que sienta recibir tanto amor y buenos sentimientos aquí arriba". "Continuad haciéndolo pero, por favor, que sea como hasta ahora, siempre con humor y amplia sonrisa", les pide.

Tras enviarles "un fuerte abrazo", se despide dando envidia: "Aquí si podemos darlos".

Hace un año, Julián Arróniz ya quiso que su recuerdo fuera de todo menos triste, en unas circunstancias, las del covid, que no permitieron que sus seres queridos le acompañaran en el último adiós. Para su esquela eligió su "última jota".

"Muchas gracias mis amichis,

mil gracias de corazón,

por guardar para el recuerdo,

carbonera y acordeón"