La euforia por La Roja salta las fronteras: la celebración por la victoria ante Francia llega a China

Oleada de festejos en todos los rincones de España y en todo el mundo.. vídeo de Informativos Telecinco
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La euforia por la victoria de La Roja ha llegado a todos los rincones del mundo. Se hizo evidente en el preciso momento en que los balones golpeados por Oyarzabal y Porro entraron en la portería gala y se desataba la locura. Hubo de eso mucho en cada rincón de España, pero también en Estados Unidos y hasta en China. Todos coreaban y celebraban el pase de nuestro país, que 16 años después ya sueña con la Copa.

El primer aviso de que iba la noche la dio el delantero Mikel Oyarzabal, que aprovechó un error de los franceses para meter el primer gol de penalti... ese fue el primer 'brote' de locura que vivimos millones de personas que celebraban ese primer punto.

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Oyarzabal avisó que venían a por todas y que le daba "igual" el rival del domingo en la final del Mundial de Estados Unidos cuando se decida este miércoles si será Argentina o Inglaterra. Ahora hay que "disfrutar" instó porque estamos en "un momento histórico" .

Y eso fue lo que hicimos: gritar, bailar, saltar hasta que llegó Pedro Porro y nos llevó a un umbral más alto porque en el minuto 57, cuando en una espectacular jugada colectiva y una asistencia de Dani Olmo el delantero no perdonó y nos aseguró la victoria.

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Una espera de 16 años que 'explotó' con la victoria de España y el pase a la final de la Copa Mundial de fútbol

Ahí ya el sentimiento de haber ganado no nos dejaba hacer otra cosa que vivirlo con emoción porque todos confiábamos en ganar, pero los sentimientos fueron más intensos de lo que imaginamos, tras 16 años de espera. "No sentíamos nada igual".

En las gradas había cientos de españoles, que cruzaron el charco para apoyar a su equipo en ese latido colectivo que se extendió desde aquí hasta allá. En las plazas de toda España, pero en diferentes países donde nos han nacido fans, enamorados de la magia de nuestro juego colectivo.

El orgullo rojo tiñó todos los rincones de España, pero la victoria de nuestra selección fue celebrada en todas partes del mundo en un sueño compartido con la copa del Mundial ya a la vista.