Las olas de calor disparan la demanda de ventiladores y aires acondicionados y dan un respiro a pequeños comercios y hosteleros
En Valencia, los bares han tenido que duplicar su inversión en hielo para atender a los clientes que buscan refrescarse
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Las sucesivas olas de calor han convertido la climatización y las bebidas frías en productos de primera necesidad en buena parte del país. En Asturias, Benjamín apenas conserva unas pocas unidades de ventiladores en su pequeño negocio de electrodomésticos. Las estanterías están casi vacías y los aparatos de aire acondicionado portátil ya se han agotado. “Podemos hablar de un 400 %, más o menos, una burrada”, resume sobre el aumento de ventas registrado en el último año.
Existencias agotadas
El incremento de temperaturas está empujando a clientes que nunca habían necesitado refrigerar sus hogares. Muchos ya no se conforman con un ventilador y buscan soluciones más eficaces ante un calor que, según perciben, va en aumento. “Si esto sigue así, voy a tener que mirar el acondicionado, porque esto lo único que hace es mover el aire, no me produce frío”, admite uno de ellos.
La situación se repite en Galicia. Antonio Rodríguez, responsable del pequeño comercio ‘Tien 21’ en A Coruña, confirma que la demanda se ha disparado y que el stock se agota con rapidez: “La gente se lanza a comprar lo que queda porque ya no queda casi nada, un ventilador, un aire acondicionado”.
En el Mediterráneo, donde las temperaturas superan los 40 grados, el impacto también se nota en la hostelería. En Valencia, los bares han tenido que duplicar su inversión en hielo para atender a los clientes que buscan refrescarse. Pablo Pérez, del bar Tridente Neptuno, explica cómo han reorganizado su logística: “Tenemos un arcón congelador en la zona de la cocina del sótano y ahí llenamos habitualmente de un proveedor externo sacos de hielo”.