La investigación del accidente del bodeguero Iván Sanz se prevé larga y complicada: un fallo mecánico no parece probable y descartan que el estado de la carretera tuviera algo que ver

El vehículo estaba prácticamente nuevo, matriculado en abril de este año, y el jefe provincial de Tráfico de Palencia descarta problemas en el firme en el punto del accidente
El dolor de la madre del bodeguero Iván Sanz, quien no pudo acudir el primer día al tanatorio: "Está con tranquilizantes"
PalenciaLa investigación del trágico accidente de tráfico en el que murieron el pasado domingo 5 de julio el bodeguero Iván Sanz, director de la célebre bodega Dehesa de los Canónigos, su esposa, Irene Garijo, y dos de sus hijos, de 14 y 17 años se prevé larga y complicada. La familia regresaba de un viaje de fin de semana en Cantabria rumbo a Valladolid cuando todo acabó con un violento siniestro en el punto kilométrico 83 de la A-67, a la altura Herrera de Pisuerga, en Palencia, y con el coche en el que viajaban dando vueltas de campana. Todos murieron el acto, salvo Carlota, la hija de nueve años del matrimonio, única superviviente, que fue trasladada de urgencia en helicóptero al Hospital Universitario de Burgos, donde fue intervenida quirúrgicamente y donde se recupera de las graves heridas sufridas sin que su vida corra peligro.
Las cámaras de videovigilancia instaladas en el lugar donde se produjo todo captaron el vehículo que conducía el bodeguero circulando a velocidad normal justo antes del accidente. Tampoco un fallo mecánico parece a priori lo más plausible. El turismo, un Ford Bronco, estaba prácticamente nuevo, matriculado en abril de este mismo año. Además, inicialmente se descarta también un mal estado del firme. Por eso, y tanto por los datos recabados como por las declaraciones de testigos apuntando a que vieron que el coche extrañamente se desvió primero hacia su lado derecho, con un volantazo hacia el otro después, las autoridades contemplan como principales hipótesis del origen del accidente la somnolencia o una distracción al volante.

El accidente del bodeguero Iván Sanz y su familia en la A-67
Todo ocurrió en torno a las 16:20 horas, cuando circulaban en sentido decreciente hacia Palencia. En los instantes en que se desencadenó el siniestro, y según los análisis preliminares, el vehículo comenzó a salirse de la vía por la derecha por circunstancias continúan bajo investigación. Después, según testigos, el turismo giró en un volantazo hacia el lado izquierdo, invadiendo a continuación la mediana y chocando dos veces contra el quitamiedos de la carretera hacia Cantabria.
Esos golpes provocaron que el turismo diese varias vueltas de campana hasta que, después, quedó parado en el carril izquierdo de la autovía en sentido Palencia, lo que obligó al corte de la carretera.
En ese mismo punto de la A-67, a menos de un kilómetro, tan solo hace un mes, el 1 de junio, murió una mujer de 30 años en otro accidente de tráfico. Fue a primera hora de la mañana, en la misma zona; una fatal casualidad sobre la cual, por el momento, no se realizan más conexiones. "No hay reproche alguno a la vía. No hay reproche alguno a la A-67 en ese tramo”, ha asegurado el jefe provincial de Tráfico de Palencia, Fernando Alonso, descartando que el firme tenga que ver con ambos siniestros en declaraciones de las que se hace eco El País.
Las principales hipótesis del siniestro en Herrera de Pisuerga, Palencia: somnolencia o una distracción
Tratando de esclarecer y determinar el origen del accidente, es el grupo de Investigación de Siniestros Viales de Palencia, perteneciente a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, el que se ha hecho cargo de la investigación sobre las causas de lo ocurrido y los motivos por los cuales el Ford Bronco del bodeguero y su familia se salió inicialmente de la vía.
Con los datos preliminares, su labor se presenta compleja y se extenderá en el tiempo. Tendrán que medir las huellas del recorrido trazado por el turismo, comprobar cuántas vueltas de campana dio, calcular con ello a qué velocidad circulaba y, en esencia, analizar in situ toda pista que lleve a una conclusión certera sobre las causas de lo ocurrido.
Junto a todo ello, además, pueden ser fundamentales los resultados de las autopsias de las víctimas, y especialmente la del bodeguero Iván Sanz, quien conducía el turismo. De ello podría revelarse si pudo haber sufrido o no algún problema de salud justo instantes antes del fatal accidente.
A la espera de todo ello, por el momento la principal hipótesis se dirige hacia la somnolencia, pero tampoco se descarta la distracción al volante como origen de la fatalidad.
Desolación en Valladolid en la despedida a Iván Sanz, su esposa Irene Garijo y sus dos hijos
Tras la tragedia, la localidad vallisoletana de Pesquera de Duero permanece desgarrada por la muerte de sus vecinos, muy conocidos y queridos en todo el pueblo, donde han visto crecer a la familia y cómo su bodega, la Dehesa de los Canónigos, emergía hasta convertirse en una auténtico referente.
Desde la muerte de su padre en mayo del pasado año, Iván Sanz, junto a su hermana Belén, encabezaban el relevo generacional, impulsando con ilusión la firma y expandiéndola con éxito internacionalmente.
Ahora, tras la tragedia, el pueblo permanece roto, conmocionado por un suceso que aún no terminan de creer. Eran tan queridos que incluso el pasado año dieron el pregón del pueblo.
Ahora, en julio la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid, se resignan en medio del duelo en el funeral de despedida.

