Los errores más comunes de los novios con el dinero que reciben como regalo de boda: de financiar el enlace a no separarlo
En una boda es habitual recibir entre 100 y 200 euros por persona. ¿Cómo evitar que ese dinero termine diluyéndose entre los gastos cotidianos?
El dinero que dan los invitados como regalo de boda se dispara en 2026: la cantidad media por persona ya supera los 150 euros
Cada vez son menos las parejas que reciben pequeños electrodomésticos o juegos de vajilla como regalo de boda. Hoy lo habitual es que familiares y amigos entreguen dinero, ya sea en efectivo, mediante transferencia o por Bizum.
Dependiendo del número de invitados, esa cantidad puede superar fácilmente los 20.000 euros, una cifra que, bien gestionada, puede convertirse en el punto de partida para fortalecer la economía familiar. Pero, ¿cómo evitar que ese dinero termine diluyéndose entre los gastos cotidianos?
Los errores más comunes que cometen los novios
En una boda con alrededor de un centenar de invitados, es habitual recibir entre 100 y 200 euros por persona, aunque la cantidad final siempre depende del grado de cercanía con los novios.
Precisamente porque ese importe no suele conocerse hasta después de la celebración, es aconsejable no contar con él para financiar el propio enlace.
Una vez recibido, llega el momento de decidir qué hacer con ese capital. Desde el comparador financiero HelpMyCash advierten de que uno de los errores más frecuentes consiste en dejar el dinero en una cuenta corriente sin un objetivo definido.
"En un entorno inflacionista como el actual, guardarlo en una cuenta corriente no es la opción más inteligente, ya que si el dinero no crece, cada vez tendrá menos valor", explican. Además, mantener ese dinero mezclado con el resto de ingresos facilita que termine utilizándose para gastos diarios casi sin darse cuenta.
Crear un colchón para imprevistos
Antes de plantearse cualquier inversión, muchos asesores financieros recomiendan comprobar si la pareja dispone de un fondo de emergencia suficiente.
"Antes de invertir el dinero, los novios deberían preguntarse si disponen de un colchón financiero que les permita hacer frente a imprevistos", señalan.
La recomendación habitual es disponer de un ahorro equivalente a entre tres y seis meses de gastos familiares. Así, una pareja que necesite unos 2.000 euros mensuales para cubrir sus obligaciones debería contar con una reserva de entre 6.000 y 12.000 euros.
Si todavía no existe ese colchón, el dinero de la boda puede convertirse en la mejor oportunidad para crearlo. Una cuenta de ahorro remunerada permite mantener el capital disponible para cualquier imprevisto mientras genera una rentabilidad sin asumir riesgos elevados.
Reducir deudas también puede ser una buena inversión
Otra posibilidad consiste en utilizar parte del dinero para amortizar préstamos pendientes, especialmente aquellos con tipos de interés elevados.
Cancelar anticipadamente un préstamo personal o reducir el saldo de una tarjeta de crédito puede traducirse en un importante ahorro de intereses durante los próximos años.
Por ejemplo, un préstamo de 10.000 euros a cinco años con un interés del 6% puede generar cerca de 1.600 euros en intereses. Si se amortizan 5.000 euros de forma anticipada, ese importe puede reducirse de forma considerable, mejorando además la capacidad financiera de la pareja para futuros proyectos.
Ahorrar pensando en objetivos futuros
Si la situación económica ya es estable y no existen deudas importantes, el dinero recibido puede destinarse a objetivos a medio y largo plazo.
Entre los más habituales figuran la compra de una vivienda, la llegada de hijos o la preparación de la jubilación.
Para ello existen diferentes alternativas, como depósitos a plazo fijo, cuentas remuneradas o productos de inversión sencillos adaptados al perfil de cada ahorrador.
Durante los últimos meses, los depósitos bancarios en España han seguido ofreciendo rentabilidades cercanas al 2%, mientras que algunas cuentas remuneradas y las Letras del Tesoro también mantienen intereses superiores a ese nivel.
Así, mantener 20.000 euros durante un año en un producto que remunere el ahorro al 2% permitiría obtener unos 400 euros adicionales sin necesidad de asumir grandes riesgos.
Decidir el destino cuanto antes
Es importante también que la pareja acuerde el uso de ese dinero poco después de la boda. “Los novios deberían decidir juntos el destino del dinero durante los primeros días. Ese dinero es una oportunidad puntual. Si pasa a la cuenta corriente sin un plan, se mezclará con los gastos del día a día y podría acabar desapareciendo”.