Su capacidad, estimada en unos 15.000 espectadores, lo convertía en un gigante comparable a los grandes recintos de la capital del Imperio Romano
El teatro, que fue destruido en siglo III por un terremoto, no fue descubierto hasta 1994 durante unas excavaciones aunque se conocía su existencia
El teatro romano de Córdoba no es un coliseo cualquiera. Con una cávea de 124,23 metros de diámetro, se alza como el mayor teatro de toda Hispania y el segundo más grande de todo el Imperio romano. Solo le supera por seis metros el Teatro de Marcelo en Roma.
Su capacidad, estimada en unos 15.000 espectadores, lo convertía en un gigante comparable a los grandes recintos de la capital del Imperio. Los romanos eligieron un lugar estratégico dentre los más altos de la ciudad para construirlo aprovechando la pendiente natural del terreno para construir el graderío.

Destruido por un terremoto
Data de la época del Emperador Augusto, cuando Corduba fue nombrada capital de la Bética por ser la ciudad más romanizada. Así, el edificio se convirtió en el epicentro de la vida social y cultural de la provincia.
Sin embargo, su esplendor terminó durante el siglo III, cuando el teatro fue destruido por un devastador terremoto. Aunque se intentó recuperar en el siglo IV, los trabajos de restauración no llegaron a buen término porque se reutilizaron las piedras del teatro para nuevas construcciones como el Palatium Maximiani. Entonces, la zona donde se ubicó, comenzó a ser habitada durante la Edad Media.
Oculto en el corazón de Córdoba
Durante siglos, el teatro romano de Córdoba permaneció oculto bajo el Palacio de los Páez de Castillejo, donde se trasladó el Museo Arqueológico en el año 1959.

Aunque ya se sabía de su existencia por fuentes epigráficas del siglo XIX, no fue descubierto hasta 1994 durante una campaña de excavación en la que se encontró alrededor del 30% del conjunto, permitiendo conocer sus dimensiones totales.
Visitar el teatro romano de Córdoba es posible
Actualmente, es posible visitar el anfiteatro a través del Museo Arqueológico de Córdoba. Sus restos han sido integrados en el nuevo edificio inaugurado en 2011. La intervención ha permitido observar los vestigios con mayor claridad, ofreciendo una ventana al pasado glorioso de la antigua ciudad romana.
Lo que hace aún más singular este hallazgo es su ubicación: en pleno centro histórico de Córdoba, bajo la plaza Jerónimo Páez, que según los estudios actuales se asienta sobre la orchestra —la zona donde se situaban los músicos—, y la calle Marqués del Villar, que sería la antigua scena o escenario. El teatro sigue literalmente bajo los pies de la ciudad moderna, esperando que nuevas excavaciones revelen más secretos del mayor escenario que Roma levantó en Hispania.

