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El dinero de algunas cuentas bancarias inactivas puede pasar al Estado: lo que explica la normativa

Muchas personas creen que basta con dejar una cuenta sin movimientos para que termine cerrándose por sí sola.. Unplash
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Es habitual abrir una cuenta bancaria para cobrar una nómina, domiciliar recibos o gestionar un préstamo y, con el paso de los años, dejar de utilizarla sin llegar a cancelarla. De hecho, muchas permanecen abiertas con pequeños saldos que sus titulares incluso olvidan que existen.

Sin embargo, la legislación española contempla un supuesto poco conocido por el que ese dinero puede acabar formando parte del patrimonio del Estado si la cuenta permanece completamente abandonada durante un largo periodo.

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No se trata de una decisión unilateral del banco, sino de un procedimiento regulado por ley que solo se aplica cuando concurren determinados requisitos.

Además, el dinero no pasa a la Administración para cualquier finalidad, sino que debe destinarse a programas de carácter social.

Cuándo puede el Estado quedarse con el dinero de una cuenta bancaria

La Ley 33/2003, del Patrimonio de las Administraciones Públicas, establece que determinados bienes depositados en entidades financieras pueden pasar a ser propiedad del Estado cuando se consideran abandonados.

La clave está en la inactividad. La normativa fija un plazo de 20 años durante el cual el titular no haya realizado ninguna actuación que demuestre que sigue ejerciendo su derecho sobre ese dinero. Ese periodo comienza a contar desde la última gestión efectuada en la cuenta.

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No es necesario realizar grandes operaciones para evitar esa situación. Cualquier movimiento relacionado con la cuenta puede servir para demostrar que sigue existiendo interés por parte del titular.

Un ingreso, una retirada de fondos, una transferencia, una actualización de datos personales o cualquier otra gestión vinculada a la cuenta interrumpen ese plazo.

La ley indica que podrán pasar al Estado "los saldos de cuentas corrientes, libretas de ahorro u otros instrumentos similares" cuando durante esos veinte años no exista ninguna actuación de los interesados.

El dinero no puede destinarse a cualquier finalidad

Aunque esos fondos pasen al patrimonio de la Administración, la ley también determina cuál debe ser su destino.

En concreto, deberán financiar programas orientados a mejorar las condiciones educativas de las personas con discapacidad y a impulsar la accesibilidad universal en entornos, bienes, servicios y procesos.

De esta forma, el dinero procedente de cuentas abandonadas queda vinculado a iniciativas de interés social y no puede utilizarse libremente para otros fines.

Los bancos están obligados a avisar antes

La transferencia de esos fondos al Estado tampoco se produce de forma automática y sin conocimiento de los titulares.

El Banco de España recuerda que las entidades financieras deben comunicar con antelación suficiente que la cuenta está próxima a alcanzar el plazo legal.

Esa notificación debe realizarse durante los tres meses anteriores al vencimiento del plazo, tanto al titular que siga con vida como, si procede, a sus herederos.

El organismo explica que las entidades deben informar sobre "el vencimiento del plazo de la cuenta". Si no reciben respuesta, "los fondos se transfieren al Tesoro Público" con el objetivo de "prevenir el blanqueo de capitales y el fraude fiscal y evitar que los fondos se pierdan".

Dejar de usar una cuenta no significa que desaparezca

Y es que, muchas personas creen que basta con dejar una cuenta sin movimientos para que termine cerrándose por sí sola, pero no sucede así.

El Banco de España insiste en que, cuando una cuenta ya no vaya a utilizarse, lo recomendable es solicitar expresamente su cancelación. El organismo recuerda que "la cuenta no caduca así sin más si dejamos de utilizarla".

Además, advierte de que "de lo contrario, la cuenta seguirá abierta y continuará generando las comisiones y obligaciones previstas en el contrato".

Por ello, revisar periódicamente las cuentas abiertas y cerrar aquellas que ya no sean necesarias es la mejor forma de evitar gastos innecesarios y cualquier problema derivado de una inactividad prolongada.