Jubilación

El dinero máximo que se recomienda gastar al año durante la jubilación, según los expertos en finanzas

La jubilación no debería ser una etapa de despilfarro
La jubilación no debería ser una etapa de despilfarro. Freepik
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Al llegar el momento de la jubilación, puede haber una pérdida de poder adquisitivo en comparación con los ingresos que se tenían al estar trabajando, especialmente si tenemos que comparar la que era nuestra nómina con la pensión pública, que siempre va a ser menor. Si se ha ido ahorrando con el paso de los años y hay cierto colchón financiero por ejemplo de un plan de pensiones, podemos vivir más desahogadamente, pero tampoco podemos despilfarrar y los expertos aconsejan poner ciertos límites al gasto anual en la época de jubilación.

La regla del 4% como punto de partida

Aunque no es perfecta ni mucho menos, hasta el punto de que su propio creador no pone la mano en el fuego por ella, los expertos en finanzas de BBVA Mi Jubilación recomiendan seguir la llamada regla del 4% como la principal guía para planificar el gasto que un jubilado se puede permitir cada año para no ‘quebrar’. En esencia, como hemos explicado en otras ocasiones, supone que el primer año de jubilado puedes retirar el 4% del capital ahorrado antes de la jubilación, ajustando este porcentaje según la inflación en los años venideros.

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El banco español también es consciente de que el sistema no es perfecto y se hace eco de algunas de las principales pegas que tiene, recogidas por el Centro Schwab de Investigación Financiera. La principal es que este sistema de gasto del 4% ajustado anualmente a la inflación está planteado para un horizonte de unos 30 años y, aunque resulte macabro, esto supone jugar con la que crees que será la edad de tu posible muerte. Dependiendo de la edad de jubilación, los ahorros durarían hasta los noventa y pico años, pero la esperanza de vida en nuestro país sigue creciendo. Según los últimos datos, se confirma que tenemos una de las esperanzas de vida más altas del mundo, 86,53 años para las mujeres y 81,38 para los hombres.

Según los expertos financieros del BBVA, la situación idónea sobre cómo gestionar el dinero cuando ha llegado la jubilación sería un equilibrio entre no dejar en herencia y haber sobrevivido a tus ahorros. Si sucede lo primero, aunque los herederos vayan a dar palmas, puede significar que has hecho un error de cálculo en el que si has gastado poco de tus ahorros puede que no te hayas permitido tener el estilo de vida que querías durante tu jubilación.

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Por supuesto, es una situación mucho menos preocupante que gastar demasiado y quedarte sin ahorros, porque en ese caso puedes quedarte demasiado dependiente de la pensión pública y pasar unos últimos años de vida en una situación bastante ajustada a nivel financiero, si es que no directamente con complicaciones para llegar a fin de mes. Por tanto, aplicando las variaciones personales que puede tener cada jubilado, desde el banco BBVA consideran que “es conveniente adoptar una tasa anual de gasto personalizada, basada en tu situación personal, familiar y financiera, tu cartera de inversiones y tu tolerancia al riesgo, y luego actualizarla periódicamente”.

Ojo con la tasa de reemplazo

Por muchos porcentajes que queramos poner, hay otros factores que influyen en los gastos que tenemos. Hay que tener en cuenta que la jubilación supone un descenso de los ingresos, por lo que también se pierde poder adquisitivo a la vez que puede que los gastos fijos sigan siendo los mismos que mientras se trabajaba (o superiores), lo que da lugar a una situación de mayor riesgo financiero.

Para tratar de ajustar mejor nuestras cuentas, deberíamos hacer caso a la llamada tasa de sustitución o reemplazo de las pensiones. Esta fórmula tiene en cuenta cuáles eran tus ingresos cuando todavía trabajabas y cuáles son los que tendrás como jubilado, para calcular la pérdida de poder adquisitivo mediante un porcentaje resultante de dividir la cifra de la pensión de jubilación entre el último salario cobrado. La cantidad resultante se multiplica por 100 y nos sirve como referencia para saber cuánto dinero menos tenemos a nuestra disposición.

España es un país con cifras muy favorables en este aspecto. Según las estadísticas de la Unión Europea, si tomamos como referencia los datos de 2024 (los últimos completos), los datos de tasa de sustitución o reemplazo de nuestras pensiones es del 0,81, bastante por encima de la media de la Unión Europea (0,60) o la ‘zona euro’ (0,62), siendo solamente superados por los datos de Grecia (0,84). Esto, traducido al día a día, supone una pérdida de poder adquisitivo del 19% entre el jubilado y esa misma persona cuando trabajaba. Estas cifras deben ser tenidas en cuenta para ajustar el gasto necesario cuando haya llegado el retiro laboral, y deberá ajustarse según las circunstancias personales de cada uno para no quedarnos sin ahorros en unos años y tampoco malvivir.