Sareb, la historia de un “banco malo” responsable de la crisis de la vivienda en España

Sareb, el “banco malo” que se creó en la crisis financiera y es el responsable de la crisis de la vivienda en España. Informativos Telecinco
  • Sareb tenía 500.000 viviendas y suelo para construir otras tantas, pero sólo le quedan 50.000

  • El parque de vivienda español podría tener un millón de viviendas públicas, en la media de la Unión Europea

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Lo llamaron el “banco malo” y nos dijeron que tenía activos tóxicos. Para “comprarlos”, la Unión Europea prestó 51.000 millones de euros. El Estado era el avalista si algo salía mal. Sareb se creó en la crisis financiera y se quedó con el inmobiliario de las cajas quebradas y, según explicó entonces el ministro de Economía, Luis de Guindos, sería rentable e iría vendiendo estos activos tóxicos. Pero lo que era tóxico para el sector financiero, era imprescindible para los ciudadanos.

Tenía 500.000 viviendas y suelo para construir otras tantas, un millón de casas que podían haber sido un gran parque público de vivienda, en porcentajes parecidos a la media europea. Pero no es lo que ha pasado.

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Nos lo cuenta Manuel Gabarre, investigador y experto en Sareb, y Miren Beriai, del sindicato de inquilinas de Carabanchel. Beriai negocia con las gestoras interpuestas por los fondos de inversión que gestionan las viviendas, para lograr contratos de alquiler estables. Pero, según explica, la negociación es difícil y muchas viviendas están en mal estado. Denuncia que mientras unos se han enriquecido y se enriquecen con estas viviendas, gran parte de la población se empobrece.

El Estado ha tenido que asumir más de 30.000 millones de deuda pública

Gabarre lo cuenta con claridad, el Gobierno podía haber decidido quedarse con la gestión, como hizo por ejemplo Irlanda, pero lo cedió a las inmobiliarias de los bancos y al fondo de inversión Cerberus.

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Por el camino, el Estado, que ha sido siempre el avalista, ha tenido que asumir más de 30.000 millones de deuda pública, porque Sareb ha tenido un comportamiento errático y no ha cumplido la función para la que fue creada. Ocurrió en 2022 y tampoco, en ese momento, la ministra Nadia Calviño cambió la gestión privada de Sareb.

Faltan ya pocos meses para que venza el contrato que el Estado mantiene con Blackstone y KKR, que gestionan desde 2018 los bienes de Sareb. Será en 2027 y no sabemos aún cuántas viviendas quedarán. Ahora mismo ha adelgazado hasta un 10% de lo que fue. El objetivo del Gobierno ahora es que estos bienes, ya no se denominan tóxicos, pasen a Casa 47, la empresa pública de vivienda creada por el Ejecutivo de Sánchez.