Precio de la vivienda

Comprar una casa sin gastar los ahorros en 2026: así son las nuevas fórmulas de financiación que hay en el mercado

Entrega de llaves de una vivienda. Europa Press
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Comprar una vivienda en España sigue estando estrechamente ligado a la contratación de una hipoteca. Sin embargo, el mercado financiero está evolucionando y cada vez aparecen más alternativas dirigidas a quienes desean adquirir un inmueble sin tener que desprenderse de sus inversiones o consumir buena parte de sus ahorros.

Aunque alrededor del 70% de las compraventas continúan financiándose mediante préstamos hipotecarios, existe un porcentaje significativo de operaciones que utilizan otras vías de financiación.

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1. El patrimonio financiero gana protagonismo

En un contexto donde, pese al ligero descenso, el elevado precio de la vivienda sigue mandando, las entidades financieras han comenzado a ampliar su catálogo con soluciones distintas a la hipoteca tradicional.

Estas fórmulas están orientadas principalmente a clientes con fondos de inversión, acciones, planes de pensiones o carteras de activos que prefieren no vender para financiar una compra. El objetivo es evitar la descapitalización.

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Además, mantener las inversiones puede ayudar a evitar el impacto fiscal que supondría vender determinados activos con plusvalías acumuladas.

2. Préstamos respaldados por inversiones

Una de las modalidades que más interés está despertando consiste en utilizar una cartera de inversión como garantía del préstamo.

En este modelo, los activos financieros permanecen a nombre del cliente, pero quedan bloqueados como aval mientras dure la operación. Esto permite acceder a liquidez sin necesidad de liquidar fondos o vender acciones.

La principal ventaja es que el patrimonio continúa invertido en los mercados financieros y conserva su potencial de revalorización. Al mismo tiempo, el comprador dispone del capital necesario para adquirir una vivienda o cubrir parte de su precio.

Este tipo de financiación resulta especialmente interesante para personas con un importante patrimonio financiero que desean mantener una estrategia inversora a largo plazo.

3. Préstamos garantizados: liquidez sin renunciar al ahorro

Otra alternativa cada vez más utilizada consiste en los préstamos garantizados mediante depósitos o posiciones financieras.

En estos casos, el banco concede financiación utilizando como respaldo una parte del patrimonio del cliente. La cantidad prestada suele representar un porcentaje del valor de los activos aportados como garantía, manteniendo un margen de seguridad para la entidad financiera.

Gracias a este sistema, el titular conserva la propiedad de sus inversiones mientras obtiene liquidez en condiciones que, en determinados perfiles, pueden resultar más favorables que las de un préstamo personal convencional.

4. Créditos personales para complementar la compra

El mercado también ofrece soluciones destinadas a cubrir necesidades puntuales relacionadas con la adquisición de una vivienda.

Existen créditos personales de elevada cuantía dirigidos a clientes con alta capacidad económica que permiten financiar la entrada, afrontar gastos de compraventa o completar el importe necesario cuando la hipoteca no cubre toda la operación.

Aunque estos productos suelen presentar plazos de devolución más reducidos y tipos de interés superiores a los de una hipoteca, pueden convertirse en un complemento útil para quienes necesitan disponer rápidamente de liquidez sin alterar el resto de su planificación financiera.

¿Quién puede acceder a estas fórmulas?

No se trata de soluciones pensadas para cualquier comprador. Generalmente están dirigidas a personas que cuentan con un patrimonio financiero consolidado, elevados niveles de ahorro o inversiones diversificadas. Para estos perfiles, mantener el dinero invertido puede resultar más rentable que vender activos para afrontar la compra de una vivienda.

Además, estas modalidades permiten una mayor flexibilidad patrimonial, ya que el comprador evita perder oportunidades de inversión mientras continúa desarrollando su estrategia financiera.

Por este motivo, suelen estar especialmente orientadas a directivos, empresarios, profesionales con elevados ingresos o inversores con una cartera significativa de activos.

Los riesgos también existen

Como ocurre con cualquier producto financiero, estas alternativas presentan, como no, determinados riesgos que conviene analizar antes de contratarlas.

Al utilizar inversiones como garantía, la evolución de los mercados adquiere una importancia fundamental. Si los activos sufren una caída importante de valor, la entidad financiera puede solicitar garantías adicionales para mantener el equilibrio de la operación.

En determinadas circunstancias también podría exigir amortizaciones parciales o revisar las condiciones inicialmente pactadas.

También resulta recomendable estudiar el nivel de diversificación de las inversiones, el plazo previsto para mantenerlas y la estabilidad de los ingresos antes de optar por este tipo de financiación.