Precio de la vivienda

Una economista detalla la cantidad de dinero que hay que ahorrar para comprar una casa en 2026: "El clásico cálculo es insuficiente"

Una pareja que ha comprado una casa nueva. Pexels
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Ahorrar para comprar una vivienda se ha convertido en todo un reto para miles de familias españolas. Pero claro, más aún con el actual encarecimiento de los inmuebles, el endurecimiento hipotecario y la subida de la cesta de la compra.

Según el III Estudio Retos y Tendencias en RRHH 2025 de la firma Pluxee, casi la mitad de los españoles, un 45%, logra ahorrar al menos un 10% de su salario mensual. En concreto, un 33% consigue reservar entre un 10% y un 30%, mientras un 8% ahorra entre un 31% y un 50% y un 4% supera incluso esa cifra.

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Sin embargo, el tema de la vivienda exige una planificación mucho más compleja que simplemente guardar una parte del sueldo. La compra de una casa implica años de ahorro más allá de tener un dinero guardado para la entrada inicial a un piso.

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Y ahí es donde aparecen las dudas: cuánto dinero hace falta realmente, qué gastos suelen olvidarse y cuánto tiempo puede llevar reunir la cantidad necesaria.

“Como referencia prudente, una familia debería disponer de entre un 30% y un 35% del precio de la vivienda", comenta Blanca Marín Ferreiro, copresidenta de la Comisión de Urbanismo del Colegio de Economistas de Valencia, ya que las entidades financieras "facilitan en torno al 80% del precio de compra, lo que obliga al comprador a aportar aproximadamente el 20% restante, al que hay que sumar impuestos y otros gastos asociados a la adquisición".

La entrada es solo una parte de la operación

Una de las creencias más extendidas entre los compradores es pensar que el gran objetivo consiste en reunir el dinero de la entrada y que, una vez alcanzada esa cifra, el resto del proceso resulta mucho más sencillo. Pero no. La realidad suele ser bastante distinta.

“Ese es uno de los errores más frecuentes", comenta la experta porque además del importe inicial hay que asumir "impuestos, IVA o ITP, notaría, registro, tasación, gestoría y, en algunos casos, gastos de adecuación, mudanza o seguros".

La economista añade además que estos desembolsos adicionales "pueden suponer entre un 8% y un 15% del precio, según el tipo de vivienda y la comunidad autónoma".

Llevado a cifras concretas, en una vivienda de 250.000 euros estos gastos podrían traducirse en decenas de miles de euros adicionales que muchas familias no contemplan inicialmente.

Ahorrar un 20% ya no suele ser suficiente

Durante años se popularizó la idea de que bastaba con reunir un 20% del precio del inmueble antes de iniciar la operación. “El cálculo del 20% sigue siendo útil como referencia para entender la parte del precio que habitualmente no cubre la financiación bancaria", explica pero matiza que "hoy resulta insuficiente si se analiza la operación completa", ya que "a ese importe hay que añadir impuestos y gastos, por lo que, en la práctica, muchas familias necesitan acercarse más al 30% - 35% para afrontar la compra con solvencia".

Los tipos de interés han cambiado las reglas del juego

El comportamiento de las hipotecas también influye directamente en la cantidad de dinero que necesita una familia antes de comprar una vivienda. La evolución de los tipos de interés en los últimos años ha reducido la capacidad de financiación de muchos hogares. “Cuando suben los tipos de interés, la cuota hipotecaria aumenta y, con los mismos ingresos, la capacidad de endeudamiento disminuye", argumenta Marín Ferreiro.

Como consecuencia, añade la experta que "para comprar una vivienda del mismo precio, el comprador necesitará aportar más ahorro inicial porque el banco financiará una menor cuantía efectiva".

Esto tiene un efecto directo sobre el mercado. La economista detalla que "si no dispone de ese ahorro adicional, la alternativa será necesariamente optar por una vivienda de menor precio". En otras palabras, unos tipos más elevados reducen la capacidad adquisitiva inmobiliaria de muchas familias.

Reunir el ahorro puede requerir casi una década

La velocidad para alcanzar ese objetivo depende de múltiples factores: salario, ciudad de residencia, precio de la vivienda o capacidad real de ahorro mensual. Pero los tiempos pueden ser mucho mayores de lo que muchos compradores imaginan.

Según explica la experta, "para una persona con ingresos medios y una capacidad de ahorro de entre 500 y 800 euros mensuales, reunir el capital necesario puede llevar fácilmente entre 7 y 12 años". Además, señala que "en el caso de los jóvenes, el esfuerzo es claramente mayor, porque parten de salarios más bajos, menor capacidad de ahorro y mayores dificultades para acceder al crédito".

Comprar vivienda también exige margen financiero

La firma de una hipoteca no debería agotar completamente los ahorros familiares. Tener capacidad de reacción ante imprevistos continúa siendo uno de los principales consejos de los expertos, "disponer de un ahorro previo equivalente al 30% -35% del precio de la vivienda, que la cuota hipotecaria no supere el 30% - 35% de los ingresos netos familiares, y conservar, tras la compra, un colchón financiero equivalente a al menos seis meses de gastos esenciales", explica.

La experta recuerda que el análisis no debería limitarse a la aprobación bancaria. A su juicio, la pregunta importante debe ser otra: "que no se pregunte únicamente si el banco le concede la hipoteca, sino si podrá mantener esa decisión con tranquilidad durante los próximos años".