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Una psicóloga, sobre el uso de pantallas en niños: "El objetivo no es criar niños que vivan sin tecnología, sino que sepan cuándo utilizarla"

Milana Maliaukaite. Cortesía colegio Hamelin-Laie
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Uno de los últimos informes del consejo General de la Psicología en España (INFOCOP) revela que más del 91% de menores entre 1 y 12 años supera los límites de las pantallas recomendados por profesionales sanitarios. Ante esta tesitura, ¿hay alguna manera de educar a los niños en este entorno y hacerlo de una forma sana? Desde los productos en sí mismos, hasta el propio enfoque, la psicóloga Milana Maliaukaite, del colegio Hamelin Laie de Montgat (Barcelona) da a conocer una serie de recomendaciones para ello.

"El objetivo no es criar niños que sepan vivir sin tecnología, sino niños que sepan cuándo utilizarla, para qué y cuándo dejarla”, introduce la experta.

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Tecnología para aprender idiomas

La visualización de contenidos en aplicaciones o plataformas también puede servir para que “aprendan idiomas”. O, en su defecto, para que sigan practicando en casa el idioma que puedan aprender en el colegio o en academias. En esta línea, recomienda la visualización en versiones originales y subtituladas en ese mismo idioma.

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“También podemos pedirles que nos enseñe palabras o nuevas expresiones que haya aprendido. Cuando pasan de recibir información a explicarla a otra persona, deja de ser únicamente espectador y participa activamente en su aprendizaje”, prosigue la psicóloga.

“Tienen que entender el límite de pantalla”

En los ajustes de tabletas y teléfonos es posible establecer un código al final de un tiempo determinado, si se quiere seguir usando una app en concreto. Sin embargo, Maliaukaite explica que es importante "intentar que no únicamente dependa de un código, sino a hacer que aprenda a reconocer qué efecto tiene la tecnología sobre el niño”. 

En este sentido, aconseja preguntar a los menores cuestiones como, por ejemplo: “¿Cómo te sientes después de este rato mirando la pantalla: más tranquilo, más curioso, más cansado, enfadado, con ganas de seguir?”.

Lo ‘vintage’ también vuelve, incluso para niños

La tecnología va más allá de las pantallas. En este caso, la experta aboga por “sustituir el teléfono por otros objetos”. Si quiere hacer una foto, que sea con una cámara analógica, por ejemplo, y acompañar esto de pequeños retos para que se activen. Una de las propuestas que comparte es incitar al niño a “fotografiar tres cosas que normalmente no miraría”.

En palabras de Milana, "una cámara deja entonces de ser simplemente otro dispositivo y se convierte en una herramienta para entrenar la atención, la curiosidad y la capacidad de observar el mundo”.

Cambiar las tabletas por libros electrónicos

Aunque los dos tengan pantallas, las tecnologías difieren diametralmente. Un ebook es un ecosistema cerrado, sin distracciones, sin notificaciones y enfocado en la tarea de leer. Además, las pantallas de tinta electrónica simulan el efecto de mirar una hoja de papel. 

En esta línea, Maliaukaite propone que no se trata únicamente de cambiar de dispositivo, sino de proteger la lectura de otras interrupciones” cuando se trata de llevar a cabo dicha tarea en un dispositivo conectado. 

“Crear antes de consumir”

De la pasividad a la actividad. Este es uno de los principios que la experta expone a la hora de cambiar la relación con la tecnología hacia dinámicas más sanas. De ahí surge la idea de “crear antes de consumir”.

“Podemos proponer momentos en los que, antes de abrir un vídeo o un juego, el niño utilice la tecnología para crear algo: una fotografía, una pequeña historia, un vídeo sobre algo que ha descubierto, un mapa de un lugar visitado, una playlist familiar o un diario del verano. Así aprende desde pequeño que la tecnología no está únicamente diseñada para captar su atención: también puede ser una herramienta que él decide cómo utilizar”, concluye.