El banquillo de los 33 procesados por el 23F: Tejero, el último en morir

Tejero en su imagen histórica el 23F en la tribuna del Congreso de los Diputados, pistola en mano. Telecinco
Compartir

En el Congreso de los Diputados, en el hemiciclo y junto a 200 hombres, secuestró a 350 diputados y al personal de la Cámara Baja. Lo hizo durante 17 horas hasta que vio que el golpe había fracasado.

La imagen de Tejero con su tricornio entrando a punta de pistola en el hemiciclo, subiéndose a la tribuna, va a quedar indisolublermente unida a la historia de esta institución.

PUEDE INTERESARTE

A pesar de algunas restauraciones, el Congreso no ha querido perder la señal más palmaria de aquella tarde que fue aterradora par todos los que estaban aquí: algunos de los más de 30 disparos todavía están marcados en el techo. Tejero era uno de los últimos protagonistas que aún vivían.

El banquillo de los 33 procesados ha ido quedando vacío por ley de vida

Milans del Bosch, el cerebro militar, murió en el 97. Sin arrepentirse. El capitán general fue el único que se sumó abiertamente a la sublevación, sacando los tanques a las calles de Valencia , hasta que llegó el mensaje televisado del Rey.

PUEDE INTERESARTE

Alfonso Armada, el hombre del 'elefante blanco'. Considerado el cerebro en la sombra y exsecretario de la Casa del Rey, murió en 2013. Tenía 93 años.

Ricardo Pardo Zancada: Comandante de la División acorazada Brunete llegó hasta el Congreso para unirse a Tejero. Fue indultado en el 89. Falleció en 2022.

También murió tras su puesta en libertad en el 86 el dirigente ultraderechista Juan García Carrés, el único civil condenado. Pagó los autobuses de los guardias civiles que acompañaron a su amigo Tejero.

Tejero era el último símbolo viviente de aquel asalto. Su fallecimiento cierra, la crónica negra de un golpe que nació muerto.

Querían impedir la transición a la democracia y parar los esfuerzos de quienes trataban de dejar atrás la dictadura como fueron Adolfo Suarez, Gutiérrez Mellado o Torcuato Fernández Miranda.