El rey Juan Carlos presume de salud y de la inseparable compañía de la infanta Elena en Sanxenxo: "Divinamente, ya lo veis"
El emérito puso el broche a la jornada del sábado cenando en el Real Club Náutico
La infanta doña Elena se ha convertido en una presencia habitual al lado del emérito en sus visitas a España
SanxenxoEl rey emérito Juan Carlos ha sido testigo este sábado del dominio del 'Bribon' en la Ría de Pontevedra, donde ha seguido la competición a bordo de una embarcación auxiliar junto a la infanta Elena y a su anfitrión en Galicia, Pedro Campos.
El emérito puso el broche a la jornada acercándose al Real Club Náutico de la localidad pontevedresa, convertido de nuevo en centro neurálgico de sus planes sociales durante este fin de semana marcado por el Trofeo de 6 Metros y las salidas en la ría en compañía de su tripulación y amigos.
Con la compañía de la infanta Elena
A su llegada al club, el padre de Felipe VI se mostró de lo más distendido. Visiblemente sonriente y apoyado en su bastón, respondió a los medios que aguardaban en la entrada con una frase que lo dice todo sobre cómo se encuentra en esta escapada gallega: "Divinamente, ya lo veis".
En esta ocasión no ha estado solo. Junto a él aparecía su hija, la infanta doña Elena, que se ha convertido en una presencia habitual a su lado siempre que el calendario y el clima permiten una nueva cita con las regatas en las Rías Baixas. Ambos entraban en el Club Náutico de Sanxenxo para disfrutar de una cena entre amigos, en un ambiente muy familiar.
Tras varias horas en el interior, el rey emérito y la infanta abandonaban el Náutico entrada la noche, arropados por el equipo del club y por los amigos con los que han compartido mesa. A la salida, don Juan Carlos mantenía el gesto relajado. La estampa refuerza la imagen de Sanxenxo como refugio habitual del monarca en sus visitas a España, donde combina jornadas de vela con estos encuentros más íntimos en torno a la mesa, siempre con la infanta Elena muy pendiente de él.