Austria abre una comisaría en la casa natal de Hitler para disuadir a los turistas neonazis

La reconversión, cuyo coste estimado alcanzó los 20 millones de euros tiene otro argumento, porque la localidad se ha convertido en una ruta clave para el tráfico de drogas
La ideología nazi no para de crecer cuando se cumplen 80 años del suicidio de Adolf Hitler
Hitler nació el 20 de abril de 1889 en un piso alquilado en el centro de Braunau am Inn y pasó allí las primeras semanas de su vida. Esas casa se había convertido en un centro de peregrinación para neonazis afines a la ideología de uno de los personajes más terribles de la historia de la humanidad. Hasta ahora.
En una imaginativa decisión, Austria ha decidido convertir esa casa y el edificio en una comisaría de policía. Es el modo en el que creen que los seguidores de Hitler no volverán por la zona. Ahora el edificio será el lugar de trabajo de una unidad policial especializada en la lucha contra el narcotráfico, ha adelantado el diario 'The Guardian'.

La reconversión, cuyo coste estimado alcanzó los 20 millones de euros tiene otro argumento, porque la localidad se ha convertido en una ruta clave para el tráfico de drogas, por lo que contar allí con una unidad especial también era necesario. El lugar se ha remodelado por completo y los restos de la que fue la primera casa de Hitler también se han depositado en un lugar secreto para evitar que se convierte en otro lugar de perenigración.
En la ceremonia de inauguración, el ministro del Interior austriaco, Gerhard Karner, la calificó como un "nuevo capítulo" en el que el edificio sería un "lugar de democracia, estado de derecho y seguridad". Era común que jóvenes afines a Hitler le dejaran en el lugar flores y muchos aprovechaban las borracheras para honrar brazo extendido al líder nazi. Una imagen que los vecinos no querían ver.

Hay que recordar que borrar los rastros de Hitler en la vida cotidiana no vienen de ahora. El apartamento privado de Hitler como líder nazi en la Prinzregentenplatz de Múnich ha servido como comisaría de policía desde finales de la década de 1940, mientras que su residencia oficial en la Reichskanzlei de Berlín fue destruida por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial.
