Gibraltar abre una nueva página de su historia con el fin de La Verja: "Hoy cae el último muro de Europa Occidental"
Un hito histórico que afecta especialmente a los 15.622 trabajadores transfronterizos que cada día tenían que atravesar este paso fronterizo.
El fin de la Verja entre España y Gibraltar, un momento histórico: "Hemos luchado muchísimo por esto"
Gibraltar abre hoy una nueva página de su historia. Centenares de personas, entre ellas el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y el alcalde de La Línea de la Concepción (Cádiz), Juan Franco, han celebrado esta medianoche el fin de la Verja con una explosión de alegría y emoción que ha desbordado el que hasta ahora era considerado uno de los pasos fronterizos más pequeños del mundo, informa Victoria Talero.
Desde antes de las 00:00 horas de este 15 de julio, hora en la que técnicamente ha entrado en vigor de forma provisional el tratado entre la Unión Europea y Reino Unido sobre el encaje del Peñón tras el Brexit, decenas de gibraltareños y de vecinos de La Línea esperaban a ambos lados de la Verja para vivir el momento histórico de la desaparición de este paso fronterizo.
"No nos lo creemos"
"Es un día tremendamente emocionante, para nosotros es un sueño, no nos lo creemos", decían Paul y María José Cartwright, un matrimonio -él gibraltareño y ella de La Línea- que querían ser los primeros, como muchos otros, en pasar la Verja sin tener que mostrar su documentación a los policías gibraltareños y españoles.
Miles de trabajadores transfronterizos han acudido la mañana de este miércoles a sus puestos de trabajo en Gibraltar con una especial alegría y tranquilidad y sabiendo que inauguran una nueva e inédita etapa histórica, la que marca la desaparición de la Verja.
Un hito histórico que afecta especialmente a los 15.622 trabajadores transfronterizos que cada día tenían que atravesar este paso fronterizo, considerado uno de los más pequeños del mundo, con la incertidumbre de si habría o no cola de personas y atascos de vehículos en los controles y de si llegarían a tiempo o no a sus trabajos en el Peñón. 10.915 de ellos son españoles, según los datos del 1 de junio de este año.
"Estoy muy contenta, puedo pasar perfectamente sin colas, es el primer día que voy a llegar justo a tiempo a mi trabajo. Voy a llegar supercontenta", decía Tina, una mujer de La Línea que trabaja en el cuidado de personas mayores en el Peñón.
Para Sergio, que desde hace tres años y medio trabaja en el sector de las apuestas online de Gibraltar, la sensación al pasar esta mañana al Peñón es "un poco parecida" a la de cualquier otro día. Para él pasar este paso fronterizo ha sido "muy fluido. En general en estos tres años ha sido como andar por una calle, enseñar el documento de identificación y seguir andando, salvo algún día que de manera muy puntual se ha hecho algo cola". Pero aún así es consciente de que este 15 de julio es "un día histórico".
Que desaparezca la Verja "hace que la movilidad sea más sencilla, es algo que nos facilita el día a día, pero lo que hace falta es que se lleven a cabo las mejoras que se han comentado en el tratado y que se traduzca en cambios significativos para los trabajadores transfronterizos", indica.
"Al fin y al cabo enseñar un trozo de plástico es algo que no es un cambio muy significativo, me da igual. Lo que quiero son más derechos en cuanto a pensiones y ayudas para la zona", añade. "Si se concretan las mejoras y se llevan a cabo lo que se ha comentado, estaremos muy contentos porque los cambios son muy buenos para nosotros", dice.
Jasmine, una británica de 20 años que vive desde hace 19 en el Campo de Gibraltar y que esta mañana se dirigía al Peñón a su puesto de trabajo como secretaria de un abogado, el cambio es "una alegría". "Me gusta mucho que la hayan abierto, va a ser más rápido para llegar al trabajo", comenta mientras cuenta que ella, depende del día, ha tenido jornadas en las que ha tenido que estar entre "dos horas y tres horas esperando" para entrar. "Yo llego siempre tarde. La principal ventaja es llegar al trabajo a tiempo", explica.
Otro vecino de La Línea que lleva 13 años trabajando en un supermercado de Gibraltar iba hoy a su puesto sabiendo que era testigo de "algo histórico". "No he vivido el cierre, pero esto es algo histórico", dice recordando que el impacto puede ser de la magnitud, aunque en la dirección contraria, al del día de 1969 que la Verja se cerró y durante 13 años fue un muro infranqueable y que separó a vecinos y familias de ambos pueblos. "Aquí en Gibraltar hay mucho dinero y pueden salir inversiones para La Línea", subraya.
Pero también teme, como muchos, un impacto negativo, el encarecimiento de la vivienda en su municipio: "Ya está subiendo", asegura, mientras cuenta que muchos gibralteraños pueden pensar en comprar una casa, mucho más barata que en la colonia, en La Línea, algo que "antes no hacían porque tenían la incertidumbre de si algún día se volvería a cerrar la frontera o por las colas".
Ese miedo está más lejano que nunca a partir de la entrada en vigor de este acuerdo que hace que Gibraltar sea parte del espacio Schengen al amparo de España, ya que Reino Unido no forma parte de esta alianza europea de libre tránsito.
Fabián Picardo y Juan Franco pasaron por La Verja, abrazados
Los primeros en pasar por La Verja han sido, casi abrazados, Fabian Picardo y Juan Franco. Minutos después centenares de personas se han agolpado para hacer ese paso de un lado y de otro, la mayoría de ellas grabando el momento con sus teléfonos móviles, gritando y coreando.
"Sabía que las emociones se iban a desbordar en una noche como esta, somos dos pueblos hermanos y vecinos", decía Picardo, quien se acordaba de que algo parecido se vivió en 1982, cuando el primer gobierno de Felipe González decretó la apertura para peatones de la Verja, que había permanecido cerrada durante trece años por orden del dictador Francisco Franco.
Al pasar esta noche por primera vez sin necesidad de atravesar un control fronterizo ha pensado que "se acabó la era de Franco".
El alcalde de La Línea estaba "muy emocionado y muy contento" de vivir este hito. Se le venían a la cabeza "muchas imágenes familiares", especialmente la de su abuela, que fue costurera en Gibraltar hasta que Franco ordenó en 1969 el cierre de la Verja. Esta noche es "un homenaje a todas esas personas que han pasado aquí tantísimas horas teniendo que esperar colas", comentaba. El alcalde ha mostrado su "agradecimiento total y absoluto al gobierno de español, porque probablemente en otras condiciones políticas este acuerdo no hubiera llegado a buen fin".
La desaparición de la Verja es el principal impacto de la entrada en vigor del acuerdo entre la UE y Reino Unido sobre el encaje de Gibraltar tras el Brexit, que contempla la integración de la colonia británica en el espacio a Schengen de la mano de España, por lo que los controles pasarán a hacerse en el aeropuerto y en el puerto. Su caída inaugura una nueva etapa en la zona, especialmente para los 15.000 trabajadores transfronterizos que cada día entran al Peñón.
Pedro Sánchez: "El fin de La Verja abre una nueva era y cierra una herida abierta"
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este miércoles que el fin de la Verja entre la Línea de la Concepción y Gibraltar abre una nueva era, un nuevo tiempo lleno de oportunidades y cierra "una herida abierta".
En una declaración institucional y acompañado, entre otras autoridades, por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, el jefe del Ejecutivo ha resaltado que con la eliminación de la Verja se da paso a un periodo de prosperidad compartida. Además, ha asegurado que el acuerdo al que han llegado la UE y el Reino Unido es justo, protege los intereses de España y cumple con creces los objetivos que se había marcado el Gobierno para esa negociación. Picardo ha añadido que "se permite transitar libremente, ir ver a primos, abuelos, al fútbol y es como debe ser".
No fue siempre así. En el 69, Franco echó el cerrojo a Gibraltar después de un referéndum en la Roca en el que sus habitantes eligieron seguir siendo británicos.
La democracia cambió las cosas y la puerta volvió a entreabrirse en los años 80. Desde entonces más de 10.000 personas pasaban a diario por La Verja como cualquier otro paso fronterizo . Ha hecho falta más de medio siglo para ver, por fin de cerca la demolición de La Verja.
La desaparición de La Verja no elimina todos los controles. Parte de ellos se trasladan al puerto y al aeropuerto. Lo que sí queda fuera es la imagen de una frontera marcada por una verja.