Los auditores no detectaron las irregularidades porque se basaban en datos del propio Palau

La ex directora financiera del Palau de la Música Gemma Montull. EFE/Archivo
AGENCIA EFE
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Antoni Gràcia y Roger Margarit, que auditaron las cuentas del Palau entre los años 2001 y 2008 sin percibir ninguna irregularidad, han declarado hoy como testigos ante el juez que investiga el saqueo de la entidad musical, junto al abogado Javier Nart, citado por una transferencia bancaria en una cuenta suiza que lo relaciona con el principal imputado, Fèlix Millet.

Según fuentes judiciales, en su declaración, los auditores han señalado que elaboraron sus informes en base a la documentación que les entregaba la ex directora financiera Gemma Montull, también imputada, y que dieron por buenas las cuentas del Palau porque ningún movimiento les pareció sospechoso.

En este sentido, respecto a las múltiples transferencias entre la Fundació Palau de la Música y el Orfeó Català, asociación no auditada desde la que se realizó gran parte del expolio, los testigos han señalado que no despertaron sus dudas porque coincidían las entradas y salidas económicas.

Los auditores han explicado que para sus informes analizaron sólo un muestreo de facturas escogidas al azar y que, precisamente, entre ellas no figuraban algunas de las fraudulentas, como las que hacían referencia a unas obras en una vivienda particular o al entarimado de la catedral de Santa Maria del Mar para las bodas de las hijas de Millet.

Por su parte, el abogado Javier Nart, titular de una cuenta bancaria en suiza a la que Millet y su esposa efectuaron en mayo de 2005 una transferencia por importe de 31.900 euros, ha aportado hoy un certificado de la entidad financiera helvética que acredita que esa operación fue un error.

Nart ha justificado el ingreso en su cuenta de dinero perteneciente a Millet, que después le fue retirado, por el hecho de que ambos cuentan con fondos fiduciarios en Suiza que son administrados por el mismo gestor.