Miriam Vallejo

Las dudas sobre si actuó más de una persona en el crimen de Meco y el dolor que arrastra el padre de Miriam Vallejo siete años después

Miriam Vallejo
Siete años después del crimen de Meco, la investigación sigue abierta. Informativos Telecinco
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Este viernes, 16 de enero, se cumplen siete años del asesinato de Miriam Vallejo Pulido, la joven de 25 años que fue apuñalada hasta 89 veces en un camino rural entre Villanueva de la Torre, en Guadalajara, y el municipio de Meco, en la Comunidad de Madrid. Aquel atardecer de 2019 salió a pasear con su perro y otros tres canes propiedad de su compañera de piso y nunca regresó a casa. Su cuerpo fue hallado poco después por una pareja que la encontró aún con vida, agonizando en el suelo.

Se trata de uno de los crímenes más violentos y desconcertantes de los últimos años en España. Ninguna persona ha sido juzgada y se sigue desconociendo quién fue el autor. La causa se archivó hasta en dos ocasiones, pero la Guardia Civil decidió reabrir el caso el pasado mes de julio tras hallar indicios que por ahora no han trascendido públicamente, al encontrarse las nuevas pesquisas bajo secreto de sumario.

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El abogado de la familia de Miriam, Vicente Sánchez Rodríguez, ha atendido al portal web de 'Informativos Telecinco' para repasar las últimas informaciones y explicar la situación de los seres queridos de la víctima. Uno de los datos más relevantes, según el letrado, es que ha "cambiado tanto el grupo de investigación de la Guardia Civil como el Juez Instructor", lo que genera nuevas expectativas.

Víctor Sánchez, abogado de la familia de Miriam Vallejo, la joven asesinada en un paraje de Meco en enero de 2019
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El dolor de la familia de Miriam y el estado de salud de su padre

Los padres de Miriam siguen muy de cerca todas las investigaciones que se están llevando a cabo. Sin embargo, el paso de los años les ha pasado factura, especialmente al progenitor de la joven: le diagnosticaron una "incapacidad" a raíz del crimen. El dolor y el sufrimiento derivados de lo ocurrido han afectado directamente a su salud.

En esta fecha tan señalada, el núcleo de Miriam trata de apoyarse mutuamente para seguir adelante. "La familia lo ha ido pasando cada vez peor a medida que se acercaba el séptimo aniversario. Lo están pasando mal porque quieren justicia", ha precisado el abogado, que deposita su esperanza en los nuevos trabajos.

Miriam Vallejo

Las dudas sobre si hay más de un implicado en el crimen de Meco

"Hay una investigación en marcha. Aún no tenemos noticias al respecto, a pesar del tiempo transcurrido, pero tanto la familia como yo confiamos en tener novedades. Ojalá que sea pronto", ha apuntado Sánchez Rodríguez. Entre las hipótesis que se han barajado figura la posibilidad de que hubiera más de una persona implicada, ya que una testigo que se encontraba en la zona en el momento del crimen dijo haber escuchado a una joven gritar "soltadme", en plural.

No obstante, el abogado de la familia muestra dudas ante la posibilidad de que hubiera más de un responsable. Los agentes del Instituto Armado procedieron en verano a la recreación del crimen y trataron de recabar nuevos testimonios. Los efectivos analizaron toda la zona que abarca desde la casa de Miriam, en la calle Sierra Ayllón, hasta el lugar donde fue hallada agonizando. Existía interés también en investigar si había restos de ropa que nunca se habían encontrado, así como otras pistas.

Reconstrucción del crimen de Miriam Vallejo

La nueva investigación de la Guardia Civil descartaría a Sergio, el amigo de Miriam

La nueva línea de investigación de la Guardia Civil descartaría al que fuera el principal sospechoso del crimen, Sergio S. M., quien fue detenido y puesto en libertad posteriormente por falta de pruebas. Se le investigó tras aparecer restos de su ADN en la ropa de Miriam, y su defensa siempre sostuvo que esos restos podrían haberse transferido en la lavadora. Una vez quedó libre, pidió una indemnización por haber sido señalado y encarcelado temporalmente sin que se probara su culpabilidad. Por otra parte, se llegó a imputar a un politoxicómano que conoció Sergio en prisión y que confesó el crimen, pero su versión no fue considerada creíble.

Sergio vivía con su novia Celia y con Miriam, amiga íntima de su pareja. Todos ellos residían en una vivienda de alquiler de Villanueva de la Torre. El joven estuvo en el punto de mira durante un tiempo, pero también lo estuvo su novia. De hecho, las autoridades registraron su domicilio. Tras el crimen, Celia intercambió una serie de mensajes con el hermano de su pareja que llamaron la atención de la Guardia Civil. En las conversaciones, relataba de forma explícita una versión sobre posibles motivos y circunstancias del crimen, asegurando incluso conocer el paradero del arma homicida y aludiendo a una supuesta infidelidad y consumo de drogas vinculados a Sergio. La joven explicó que la información se la proporcionó un vidente, algo que las autoridades confirmaron posteriormente como un dato sin sustento probatorio y carente de credibilidad, por lo que fue descartada formalmente como implicada en el asesinato.

Miriam Vallejo, junto a su perro

La muerte de Miriam Vallejo: un ensañamiento que no debe quedar impune

Los detalles de la muerte de Miriam son especialmente estremecedores: el 16 de enero de 2019 salió de casa sobre las 20:40 horas y se dirigió a la zona de campo cercana a la cárcel de Alcalá Meco para pasear a los perros -tres de ellos de su amiga Celia y uno propio-. Según la investigación, estaba colocando collares luminosos que había comprado para los animales cuando fue sorprendida.

En apenas 20 minutos, desde que salió de la vivienda hasta que fue encontrada herida por una pareja de viandantes, la joven fue atacada con una violencia extrema. La autopsia determinó que recibió entre 89 y 90 puñaladas, sobre todo en espalda y tórax, lo que llevó a los investigadores a considerar que el ensañamiento sugiere la posible implicación de una persona que la conocía o al menos alguien ante cuya presencia los perros no reaccionaron, algo que suele ocurrir cuando los animales reconocen al agresor. Siete años después, el crimen sigue sin resolverse, pero la reapertura de la causa y el relevo en el equipo investigador mantienen viva la esperanza de poder esclarecer lo ocurrido aquella tarde fría de enero.