Cinco síntomas raros de la menopausia que te pueden estar pasando al empezar el año
Más allá de los síntomas obvios, existen otros cambios físicos mucho más raros asociados al climaterio
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Para muchas personas, el inicio del nuevo año es sinónimo de ilusión, reencuentros y celebraciones. Para otras, esta época puede resultar agotadora. Los cambios en la rutina, las exigencias sociales, las comidas copiosas y la falta de descanso pueden generar un nivel de estrés considerable que puede desencadenar y agravar los síntomas de la menopausia en las mujeres.
Quien esté en esta fase vital es posible que note que los sofocos se intensifican, que se duerme peor o que se está más irritable o emocionalmente sensible. De hecho, más del 80% de las mujeres en transición menopáusica padece algún síntoma notable vinculado al climaterio y admite necesitar ayuda para mejorar su bienestar y calidad de vida, según un estudio de Domma, empresa líder en investigación, acompañamiento y tratamiento de la menopausia
Pero más allá de los síntomas más comunes, existen otros cambios físicos mucho más raros que también están asociados al climaterio. Algunos de ellos empiezan hasta 10 años antes de la última menstruación y pasan inadvertidos para 7 de cada 10 mujeres. Los especialistas de Domma nos ayuda a identificar los más desconocidos.
Parestesia
Es una sensación anormal, generalmente de hormigueo, adormecimiento, ardor o pinchazos, que se experimenta en la piel sin un estímulo físico previo. Puede manifestarse en cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente en las extremidades, como los brazos, las piernas, las manos y los pies. Si es persistente, se repite con frecuencia o la sensación es grave conviene buscar atención médica.
Alteraciones cutáneas y cambios en la barrera epitelial
Están relacionados con la alteración de la producción de ceramidas y la disminución de los estrógenos. Esto produce el debilitamiento de la piel, la reducción de su elasticidad por una menor producción de colágeno y el deterioro en la cicatrización de las heridas. También pueden darse afecciones como la dermatitis atópica, la psoriasis y el acné.
Cambios en la textura, aspecto, volumen y cantidad de cabello
Las fluctuaciones hormonales, especialmente la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona, pueden provocar la reducción de cabellos en fase de crecimiento, la aparición de pelos más finos y quebradizos o su pérdida (alopecia femenina). Esta última suele afectar la zona de la diadema y las cejas acostumbra a formar cicatrices, aparecen granitos y se marcan las venas de la frente. Además, los cambios hormonales de esta etapa se relacionan también con un aumento de pelo facial, sobre todo en la barbilla.
Cambios en el olfato y gusto
Algunos olores o sabores pueden ser más intensos o desagradables, afectando a las preferencias alimentarias. También puede experimentarse el síndrome de boca ardiente, que consiste en una molesta sensación de ardor, escozor u hormigueo en la boca.
Síntomas gastrointestinales
Es posible experimentar problemas gastrointestinales como distensión abdominal, hinchazón, gases y cambios en el patrón intestinal (estreñimiento o diarrea) durante la perimenopausia y la menopausia. Estos síntomas digestivos están directamente relacionados con la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona en el cuerpo. Igualmente pueden aparecer nuevas alergias o intolerancias alimentarias.
