¿Qué es el yoga restaurativo? Una invitación a la calma, el descanso y el autocuidado
Existen muchos tipos de yoga y cada uno se centra en lograr diferentes objetivos
El yoga, una práctica milenaria: beneficios, cuántos tipos existen y curiosidades que te sorprenderán
Madrid Existen muchos tipos de entrenamiento y no todos ellos son iguales, gracias a eso podemos conseguir resultados muy diferentes en función del ejercicio que realicemos. Esto sucede a gran escala, no es igual salir a caminar que dar una clase de crossfit, pero también sucede disciplinas tan completas y variadas como el yoga.
Casi todo el mundo sabe lo que es el yoga, pero no todo el mundo conoce sus muchas variedades y lo importante que es encontrar aquella que se ajuste a lo que queremos lograr. Por ejemplo, si estamos en un momento de nuestra vida en el que necesitamos una práctica segura y accesible por problemas de movilidad, existe alguna lesión previa o se está en proceso de recuperación, se sufre de estrés, ansiedad o insomnio o se convive con cierta fatiga física o mental, es probable que el yoga restaurativo sea la mejor opción.
¿En qué consiste exactamente esta disciplina y qué la diferencia de otros tipos de yoga? Se podría decir que la mayor de las diferencias es que otros modelos de yoga son más dinámicos. En el yoga restaurativo el objetivo no es fortalecer los músculos ni trabajar el cuerpo, es relajar el sistema nervioso y que recupere su equilibrio natural.
Yoga restaurativo: una invitación al autocuidado
El yoga restaurativo es una opción de ejercicio suave, es una práctica profundamente consciente que emplea posturas pasivas, que se mantienen durante periodos prolongados, habitualmente con la ayuda de soportes externos, como mantas, cojines o bloques. Su objetivo es que el cuerpo active los mecanismos que tiene de recuperación, busca profundizar el estiramiento sin esfuerzo, pero también propone despejar la mente y mantener la atención en la respiración, buscando la calma sostenida. Se practica en silencio o acompañado de música suave.
Entre los beneficios que pueden conseguirse a través del yoga restaurativo destacan la reducción del estrés y la ansiedad, pero también mejora la calidad del sueño. Es un método ideal para mejorar la conexión con las emociones, obtener una respiración más consciente y profunda, disminuyendo el ruido mental. En el plano físico es ideal en caso de lesiones y para quienes busquen recuperarse de operaciones.
El yoga restaurativo tiene dos modalidades, el activo, con posturas suaves que implican una participación muscular consciente, son posturas que se sostienen con apoyo y en las que el cuerpo no hace esfuerzo, pero se mantiene activo, y el pasivo. En esta segunda modalidad el cuerpo se sostiene por elementos externos y lo que se busca es permanecen en calma, no hay una activación de los músculos.
Todo esto se logra gracias a la guía de profesionales, que van explicando qué posturas hay que adoptar y la forma de hacerlo para que el resultado sea el que se busca. La intención de esta actividad es pararse a respirar, a reconectar, buscar esa calma perdida a través de la práctica. No es necesario tener experiencia previa, pero es importante estar dispuesto a escucharse a uno mismo y dejar que la práctica nos ayude a conectar de nuevo.
