Las personas que se preocupan por la edad son las que luego envejecen más rápido, según un estudio

Las personas que se preocupan por la edad son las que luego envejecen más rápido, según un estudio
Las personas más preocupadas por la edad envejecen más rápido. Europa Press
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Las preocupaciones y el estrés hacen que las personas envejezcamos antes, pero un estudio ha ido más allá y ha demostrado un factor clave en las mujeres que podría estar haciendo que los signos de la edad aparezcan de manera más temprana.

También está relacionado con el estrés, pero es mucho más específico y claro: preocuparse por envejecer, hace que aparezcan estos signos mucho antes. Los miedos y la ansiedad de algunas mujeres por envejecer más rápido de lo habitual favorecen un deterioro mucho más acelerado a nivel celular, según demuestran los investigadores y publican en ‘HealthDay’.

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En este estudio, los investigadores analizaron los datos de 726 mujeres que participaron en el mismo con diferentes personas de mediana edad, todas de ellas de Estados Unidos. A través de estos datos se analizó el envejecimiento biológico y su edad basada en el desgaste que han sufrido sus cuerpos. Los resultados mostraron que los niveles más altos de ansiedad por envejecer estaban efectivamente asociados a un envejecimiento más acelerado.

Cómo están relacionados la salud mental y la física

La preocupación por el deterioro de la salud sí que es un factor determinante, mientras que la ansiedad por la disminución de atractivo y la fertilidad, no lo es. La diferencia es que las preocupaciones por la salud sí perduran, mientras que la preocupación por la belleza o la fertilidad pierde importancia con el paso del tiempo. Además de descubrir que preocuparse por el envejecimiento hace que aparezcan antes los signos de la edad, este estudio ha demostrado que la salud física y la mental están estrechamente relacionados.

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Sin embargo, a pesar de obtener resultados considerables y fiables, los científicos aclararon que no podían descartar que otros factores también pudiesen acelerar todo este proceso. Por ejemplo, la ansiedad u otros problemas de salud mental hace que se acelere, mientras que llevar una vida más tranquila y relajada tiene el efecto contrario.